Barrendero(财福童子)

Barrendero

Palabra clave

재복데기 ( 财福童子 , Jaebokdegi )

Ubicación de la enciclopedia

Literatura Popular de Corea > Cuento > Mindam

Autor ParkHyunsook(朴賢淑)

“Jaebokdegi” es un cuento fantástico sobre un niño que sale de casa y trabaja en la casa de otra familia, superando su destino, que es morir joven y al final, logra salvarse a sí mismo después de haber adquirido un chaleco y una flauta de bambú, que le permiten volar.

Hace mucho tiempo, una madrastra intentó llevar a cabo un plan para matar a su hijastro, pero el niño fue rescatado por un carnicero y llevado a la casa de un consejero del Estado donde empezó a trabajar como un barrendero llamado jaebokdegi, cuyo trabajo era sacar las cenizas de la chimenea de la cocina. Un día, el niño se dirigió a la montaña para recoger leña y adquirió, de un taoísta, un chaleco y una flauta de bambú con seis orificios que le dieron la capacidad de volar. Cuando la familia del consejero fue invitada a un festín, el niño barrendero utilizó los objetos adquiridos para volar al lugar donde tenía lugar el festín, allí, todos invitados le dieron la bienvenida creyendo que el niño era un taoísta de alto rango que había descendido del cielo, y ellos le ofrecieron la gran hospitalidad.

La hija menor del consejero del Estado dejó una huella en el niño y retornó a su casa, pensando que el barrendero era el taoísta celestial. Mientras tanto, el rey falleció, y sus súbditos decidieron que aquel que pudiera hacer sonar la campana de paja subiría al trono. Cuando el barrendero intentó, la campana de paja sonó con lo que llegó a ser el rey, después de lo cual él se casó con la hija menor del consejero del Estado. En algunas versiones de este relato, el niño sale de la casa para escapar de su destino, que es ser comido por un tigre o morir joven, o simplemente pierde su vivienda. El nombre del empleo del que el protagonista se encarga en la casa del consejero varía según su papel, y su trabajo se relaciona con los quehaceres de casa: “maridungi”, que significa “pulidor de pisos”; “agungi jigi”, que significa “guardián del fuego”; y “sinbadagi”, que significa literalmente “suela del calzado”, que se usa, porque las dos hijas del consejero golpeando al niño con sus zapatos. La flauta de bambú que recibe el protagonista como un objeto divino que le permite no solo volar sino también resolver muchos problemas tiene diversas funciones: cuando toca la flauta por uno de los dos extremos, la flauta le ayuda a evitar la muerte, y cuando toca la flauta por el otro extremo, la flauta le hace rey. El método que la hija menor del consejero usa para identificar al taoísta celestial también varía, incluyendo marcar el borde de la vestidura del niño con una gota de sangre o cortar un pedazo del abrigo del niño.

Las adversidades que le toca sufrir al protagonista como un barrendero, después de haber salido de su propia casa, deben suceder a través de las que él puede acabar con la dependencia y limpiar su pasado como un rito de paso que le conduce a renacer como un ser liberado y autónomo, un adulto y dueño de su propia vida. Los objetos que él adquiere –chaleco, flauta o abanico- son las herramientas simbólicas que lo ayudan a manifestar e integrar sus energías espirituales interiores, permitiéndole conectarse con el cosmos. Por otro lado, la entronización y el matrimonio del niño con la hija del consejero del Estado, quien tiene los ojos perspicaces que reconocen inmediatamente los valores del niño, implica que el protagonista culmina con su autorrealización.

Barrendero

Barrendero
Palabra clave

재복데기 ( 财福童子 , Jaebokdegi )

Ubicación de la enciclopedia

Literatura Popular de Corea > Cuento > Mindam

Autor ParkHyunsook(朴賢淑)

“Jaebokdegi” es un cuento fantástico sobre un niño que sale de casa y trabaja en la casa de otra familia, superando su destino, que es morir joven y al final, logra salvarse a sí mismo después de haber adquirido un chaleco y una flauta de bambú, que le permiten volar.

Hace mucho tiempo, una madrastra intentó llevar a cabo un plan para matar a su hijastro, pero el niño fue rescatado por un carnicero y llevado a la casa de un consejero del Estado donde empezó a trabajar como un barrendero llamado jaebokdegi, cuyo trabajo era sacar las cenizas de la chimenea de la cocina. Un día, el niño se dirigió a la montaña para recoger leña y adquirió, de un taoísta, un chaleco y una flauta de bambú con seis orificios que le dieron la capacidad de volar. Cuando la familia del consejero fue invitada a un festín, el niño barrendero utilizó los objetos adquiridos para volar al lugar donde tenía lugar el festín, allí, todos invitados le dieron la bienvenida creyendo que el niño era un taoísta de alto rango que había descendido del cielo, y ellos le ofrecieron la gran hospitalidad.

La hija menor del consejero del Estado dejó una huella en el niño y retornó a su casa, pensando que el barrendero era el taoísta celestial. Mientras tanto, el rey falleció, y sus súbditos decidieron que aquel que pudiera hacer sonar la campana de paja subiría al trono. Cuando el barrendero intentó, la campana de paja sonó con lo que llegó a ser el rey, después de lo cual él se casó con la hija menor del consejero del Estado. En algunas versiones de este relato, el niño sale de la casa para escapar de su destino, que es ser comido por un tigre o morir joven, o simplemente pierde su vivienda. El nombre del empleo del que el protagonista se encarga en la casa del consejero varía según su papel, y su trabajo se relaciona con los quehaceres de casa: “maridungi”, que significa “pulidor de pisos”; “agungi jigi”, que significa “guardián del fuego”; y “sinbadagi”, que significa literalmente “suela del calzado”, que se usa, porque las dos hijas del consejero golpeando al niño con sus zapatos. La flauta de bambú que recibe el protagonista como un objeto divino que le permite no solo volar sino también resolver muchos problemas tiene diversas funciones: cuando toca la flauta por uno de los dos extremos, la flauta le ayuda a evitar la muerte, y cuando toca la flauta por el otro extremo, la flauta le hace rey. El método que la hija menor del consejero usa para identificar al taoísta celestial también varía, incluyendo marcar el borde de la vestidura del niño con una gota de sangre o cortar un pedazo del abrigo del niño.

Las adversidades que le toca sufrir al protagonista como un barrendero, después de haber salido de su propia casa, deben suceder a través de las que él puede acabar con la dependencia y limpiar su pasado como un rito de paso que le conduce a renacer como un ser liberado y autónomo, un adulto y dueño de su propia vida. Los objetos que él adquiere –chaleco, flauta o abanico- son las herramientas simbólicas que lo ayudan a manifestar e integrar sus energías espirituales interiores, permitiéndole conectarse con el cosmos. Por otro lado, la entronización y el matrimonio del niño con la hija del consejero del Estado, quien tiene los ojos perspicaces que reconocen inmediatamente los valores del niño, implica que el protagonista culmina con su autorrealización.