Regla Dorada(金尺)

Regla Dorada

Palabra clave

금척 ( 金尺 , Geumcheok )

Ubicación de la enciclopedia

Literatura Popular de Corea > Cuento > Mindam

Autor KangJinok(姜秦玉)

“Geumcheok” es el cuento que narra la historia de un hombre que adquiere una regla dorada que lo ayuda a salvarle la vida de un hombre que lo conduce al éxito en este mundo.

La narrativa de la regla dorada fue transmitida primero como el cuento del origen de las tumbas Geumcheokwon de Gyeongju de la provincia de Gyeongsangbuk-do, que se creyó supuestamente en el período de Silla. Tras la fundación de Joseon, la regla dorada se representó como un símbolo de legitimidad de la entronización de Yi Seong-gye, y esta narrativa empezó a recibir nueva luz. Los relatos del Reinado del Rey Taejo 《Taejogangheonsillok》 incluye un cuento de Yi Seong-gye que recibió la regla dorada de un ser divino, la cual le hizo darse cuenta qué era lo que debía hacer para subir al trono. A finales de Joseon, la regla dorada surgió como un símbolo divino que reafirmaba el orgullo nacional y la sanidad de la dinastía de Yi en tiempos de crisis nacional, representada en el poema épico “Mongsugeumche oksongbyeongseo” escrito tras la invasión de Japón y la de China en los siglos XVI y XVII respectivamente, y el otro poema épico “Haedongjukji” creado en el período colonial japonés. El cuento acerca de las tumbas Geumcheokwon y las zonas circundantes, como se registra en los Diversos Registros de la Capital Oriental 《Donggyeongjapgi》, va lo siguiente: el rey de Silla adquirió una regla dorada, la que se convirtió en un tesoro nacional por su capacidad de curar enfermedades y devolver a los muertos a la vida.

Un enviado chino fue a Silla para investigar el asunto, pero el rey de Silla no quería mostrarle la regla dorada al enviado, así que la enterró en el suelo, donde él había creado más de treinta montículos y cuestas, y construyó un santuario. Otra versión representa al rey fundador de Silla en su tiempo como un hombre ordinario, un día, en su sueño, un ser divino descendió del cielo y le dio al rey una regla dorada, diciendo: “Como eres un hombre sagrado y talentoso en ambas artes literarias y marciales, una persona que ha vivido solamente para el pueblo por mucho tiempo, toma esta regla dorada y corrige el cuenco dorado”.

Cuando el rey se despertó, él tenía la regla dorada en su mano. Las versiones de tradición oral de la historia sobre la regla dorada puede resumirse como lo siguiente: hace mucho tiempo, vivía un niño que había perdido a sus padres a una edad temprana y se ganaba la vida como un recadero. Un día, él tuvo un sueño divino en que lo hizo sonreír mientras dormía, y el hombre durmiendo junto a él le preguntó por qué había sonreído, pero el niño no le dio ninguna respuesta. Así que el hombre se lo informó al magistrado pidiéndole castigar al niño. Cuando el niño siguió sonriendo sin contestar a las preguntas, el magistrado también se puso muy furioso y lo encerró en la cárcel. Después, un día, una enorme comadreja se metió sigilosamente en la cela con sus bebés, y el niño les tiró una piedra a ellos, la que mató a uno de ellos. Poco después, la mamá comadreja llevó una regla brillante en su boca y midió la longitud y anchura del cuerpo de su bebé muerto, lo que le devolvió a la comadreja muerta a la vida. Tras verlo, el niño golpeó el suelo, que asustó a la mamá comadreja, y ella huyó con sus bebés dejando la regla. El niño recogió la regla y la ató a la cinta de su camisa. Justo después, la única hija del magistrado se puso enferma gravemente, y el niño utilizó la regla para curar la enfermedad de ella por lo que el magistrado aceptó al niño como su yerno. Cuando la princesa del reino murió, la corte real invocó al yerno del magistrado para revivirla, y cuando ella volvió a la vida gracias a él, el rey lo hizo su yerno.

El niño huérfano ya vivía en una casa palatina. Mirando a sus dos esposas que le estaban lavando el pie derecho con un cuenco de oro y el pie izquierdo con un cuenco de plata, él les dijo que el sueño que él había tenido se hizo realidad. La versión de la tradición oral de este relato, el sueño del niño sirve como el motor que rige la historia.

El protagonista arriesgó su vida para hacer su sueño realidad siguiendo la superstición sobre su sueño, por consecuencia, el cuento termina con un final feliz que el protagonista llega a la vida próspera con la que toda la gente ordinaria sueña. El método con el que el protagonista logra hacer su sueño realidad es “resucitar” utilizando la regla dorada, lo que refleja el valor de aquellos que escuchan y transmitan el cuento. La trama torcida como un huérfano recadero, uno de la clase social más baja de Joseon llega a pertenecer a la clase dirigente de la dinastía por sus propios medios y adquiere tanto la riqueza como la gloria es un salto imaginativo inesperado, incluso en el género narrativo popular, reflejando la forma de ver la vida de las bases y subvirtiendo la vieja estructura de poder y jerarquía convencional.

Regla Dorada

Regla Dorada
Palabra clave

금척 ( 金尺 , Geumcheok )

Ubicación de la enciclopedia

Literatura Popular de Corea > Cuento > Mindam

Autor KangJinok(姜秦玉)

“Geumcheok” es el cuento que narra la historia de un hombre que adquiere una regla dorada que lo ayuda a salvarle la vida de un hombre que lo conduce al éxito en este mundo.

La narrativa de la regla dorada fue transmitida primero como el cuento del origen de las tumbas Geumcheokwon de Gyeongju de la provincia de Gyeongsangbuk-do, que se creyó supuestamente en el período de Silla. Tras la fundación de Joseon, la regla dorada se representó como un símbolo de legitimidad de la entronización de Yi Seong-gye, y esta narrativa empezó a recibir nueva luz. Los relatos del Reinado del Rey Taejo 《Taejogangheonsillok》 incluye un cuento de Yi Seong-gye que recibió la regla dorada de un ser divino, la cual le hizo darse cuenta qué era lo que debía hacer para subir al trono. A finales de Joseon, la regla dorada surgió como un símbolo divino que reafirmaba el orgullo nacional y la sanidad de la dinastía de Yi en tiempos de crisis nacional, representada en el poema épico “Mongsugeumche oksongbyeongseo” escrito tras la invasión de Japón y la de China en los siglos XVI y XVII respectivamente, y el otro poema épico “Haedongjukji” creado en el período colonial japonés. El cuento acerca de las tumbas Geumcheokwon y las zonas circundantes, como se registra en los Diversos Registros de la Capital Oriental 《Donggyeongjapgi》, va lo siguiente: el rey de Silla adquirió una regla dorada, la que se convirtió en un tesoro nacional por su capacidad de curar enfermedades y devolver a los muertos a la vida.

Un enviado chino fue a Silla para investigar el asunto, pero el rey de Silla no quería mostrarle la regla dorada al enviado, así que la enterró en el suelo, donde él había creado más de treinta montículos y cuestas, y construyó un santuario. Otra versión representa al rey fundador de Silla en su tiempo como un hombre ordinario, un día, en su sueño, un ser divino descendió del cielo y le dio al rey una regla dorada, diciendo: “Como eres un hombre sagrado y talentoso en ambas artes literarias y marciales, una persona que ha vivido solamente para el pueblo por mucho tiempo, toma esta regla dorada y corrige el cuenco dorado”.

Cuando el rey se despertó, él tenía la regla dorada en su mano. Las versiones de tradición oral de la historia sobre la regla dorada puede resumirse como lo siguiente: hace mucho tiempo, vivía un niño que había perdido a sus padres a una edad temprana y se ganaba la vida como un recadero. Un día, él tuvo un sueño divino en que lo hizo sonreír mientras dormía, y el hombre durmiendo junto a él le preguntó por qué había sonreído, pero el niño no le dio ninguna respuesta. Así que el hombre se lo informó al magistrado pidiéndole castigar al niño. Cuando el niño siguió sonriendo sin contestar a las preguntas, el magistrado también se puso muy furioso y lo encerró en la cárcel. Después, un día, una enorme comadreja se metió sigilosamente en la cela con sus bebés, y el niño les tiró una piedra a ellos, la que mató a uno de ellos. Poco después, la mamá comadreja llevó una regla brillante en su boca y midió la longitud y anchura del cuerpo de su bebé muerto, lo que le devolvió a la comadreja muerta a la vida. Tras verlo, el niño golpeó el suelo, que asustó a la mamá comadreja, y ella huyó con sus bebés dejando la regla. El niño recogió la regla y la ató a la cinta de su camisa. Justo después, la única hija del magistrado se puso enferma gravemente, y el niño utilizó la regla para curar la enfermedad de ella por lo que el magistrado aceptó al niño como su yerno. Cuando la princesa del reino murió, la corte real invocó al yerno del magistrado para revivirla, y cuando ella volvió a la vida gracias a él, el rey lo hizo su yerno.

El niño huérfano ya vivía en una casa palatina. Mirando a sus dos esposas que le estaban lavando el pie derecho con un cuenco de oro y el pie izquierdo con un cuenco de plata, él les dijo que el sueño que él había tenido se hizo realidad. La versión de la tradición oral de este relato, el sueño del niño sirve como el motor que rige la historia.

El protagonista arriesgó su vida para hacer su sueño realidad siguiendo la superstición sobre su sueño, por consecuencia, el cuento termina con un final feliz que el protagonista llega a la vida próspera con la que toda la gente ordinaria sueña. El método con el que el protagonista logra hacer su sueño realidad es “resucitar” utilizando la regla dorada, lo que refleja el valor de aquellos que escuchan y transmitan el cuento. La trama torcida como un huérfano recadero, uno de la clase social más baja de Joseon llega a pertenecer a la clase dirigente de la dinastía por sus propios medios y adquiere tanto la riqueza como la gloria es un salto imaginativo inesperado, incluso en el género narrativo popular, reflejando la forma de ver la vida de las bases y subvirtiendo la vieja estructura de poder y jerarquía convencional.