Yi Ji-ham(李之菡)

Yi Ji-ham

Palabra clave

이지함 ( 李之菡 , Yi Ji-ham )

Ubicación de la enciclopedia

Literatura Popular de Corea > Cuento > Jeonseol

Autor OhSegil(吳世吉)

La leyenda “Yi Ji-ham” narra la historia sobre Yi Ji-ham (seudónimo, Tojeong), un renombrado geomántico y autor del Secreto del Arte Adivinatorio de Tojoeng, 《Tojeongbigyeol》. La leyenda cuenta los relatos en cuanto a sus predicciones, servicios para la gente y habilidades sobrenaturales. Las narrativas se encuentran documentadas en varias antologías de literatura oral y colecciones de cuentos populares de Joseon incluyendo la Colección de Historias Extraoficiales de Eou, 《Eouyadam》 como en la Colección de Escritos de Tojeong, 《Tojeongjip》.

De joven, Yi Ji-ham estudió bajo Seo Hw-dam. La esposa de uno de los siervos de Seo se enamoró de Yi. Mientras su marido estaba afuera, ella entró en la habitación de Ji-ham. Cuando Yi ahuyentó a ella con su bastón, el esposo de ella que estaba escondido quedó impresionado por el acto de Yi y se lo informó a Seo. Seo convocó a Yi al día siguiente, y le dijo que sus estudios fueron completados, y que él podría ir a dondequiera que le complaciera, pero debería tener siempre en mente las virtudes de un nombre noble. Cuando Yi Ji-ham servía como magistrado en la provincia de Gangwon-do, él recibió una orden de la capital cazar los jabalís y enviarlos al palacio real. Yi ordenó a un tigre que se transformara en un hombre para capturar un jabalí vivo, y fue junto con el jabalí a ver al rey. El rey le preguntó a Yi cómo él había capturado el jabalí vivo, entonces Yi contestó que él había visto a un tigre hacerlo presentando el tigre al rey. El rey fue tomado por sorpresa y retiró su orden tras lo cual la gente ya no tenía que soportar con paciencia las dificultades de cazar los jabalís salvajes. Yi Ji-ham tenía una hija que nació con el destino de mendigar por alimentos, y él pudo leer en su rostro que en el caso de que ella se convirtiera en rica, ella moriría a una edad temprana. Por lo tanto, Yi la casó con un mendigo, pero él tenía el corazón roto por ver a su hija que mendigaba para vivir. Por esta razón, él escribió el libro 《Tojeongbigyeol》 para que ella pudiera ganarse la vida como una adivina. Las adivinaciones de ella resultaron muy precisas, que él pensó que ella pudiera ser rica pronto. Por eso, Yi revisó el libro añadiendo errores deliberados. Esta es la razón por la cual hasta hoy en día, el libro puede conducir de vez en cuando a las adivinaciones poco precisas. Un día, Yi subió a la montaña con uno de los funcionarios locales y le mostró una olla de oro. El funcionario le pidió que le diera una pepita de oro, pero Yi lo rechazó diciendo que las fortunas del funcionario aún no se lo permitían. Sintiéndose vengativo, el funcionario sirvió a Yi un pedazo del sauce blanco en vez de castañas que Yi siempre tenía después de beber el zumo exprimido a partir de ciempiés vivos. Sin antídoto de castañas, Yi fue matado por el veneno de los ciempiés. Estas narrativas reflejan las esperanzas y deseos del público representando a Yi Ji-ham como un hombre poseedor de poderes divinos y providencia o como un hombre disciplinado y humilde de buen corazón: primero es la esperanza para que aparezca un líder con poderes ultramundanos. En los cuentos, Yi utiliza sus poderes sobrenaturales no solo para escapar de situaciones peligrosas, sino también para ayudar a sus vecinos que tienen problemas o para predecir catástrofes como avalanchas o invasiones japonesas. Segundo es el deseo público de tener un funcionario justo y honrado que pueda ser considerado como un verdadero pastor del pueblo, que Yi Ji-ham demostró ser uno mientras servía como magistrado de Pocheon y Ansan. Para la gente común y corriente, quien en aquel tiempo sufría la extorsión de impuestos por funcionarios locales corruptos, era un deseo específico de poder confiar en un funcionario gubernamental a través de estas narrativas en forma oral. Tercero aborda las críticas sobre la clase dirigente y su libertinaje. Ambos dentro y fuera de la oficina gubernamental, Yi mantenía su vida con humildad. Incluso cuando él servía como magistrado de Pocheon, Yi llevaba vestidos con harapos y zapatos de paja comiendo granos mixtos cocidos al vapor y un plato de vegetales. Esta era la cualidad que el pueblo admiraba y destacaba en los cuentos de tradición oral. Cuarto es para expresar la actitud contradictoria del pueblo respecto al fatalismo. En los relatos, Yi Ji-ham es un geomántico perspicaz que también posee los poderes sobrenaturales, pero él no practica tales habilidades por sus propios intereses, y demuestra la aceptación hacia el destino humano. Por otro lado, algunas narrativas reflejan las opiniones negativas sobre el fatalismo. Por ejemplo, en el cuento de Tojeong y el Vendedor de Sal, la perspicacia de Yi resulta más incompetente que la de un vendedor, revelando sus limitaciones como uno que predice el destino humano. Esta es una expresión de la percepción negativa del público acerca del fatalismo. Yi Ji-ham vivió una vida extraordinaria que se considera legendaria, y su vida entera se oculta misteriosamente, lo cual es un elemento para hacerlo parecer como un héroe fracasado. El significado histórico de la leyenda de Yi Ji-ham también reside en que la versión original de la leyenda nació en el momento en que estaba la resistencia pública contra el neoconfucianismo de Joseon, y fue sometida a las innumerables revisiones durante el período en que la disciplina de Sirhak (Aprendizaje Práctico) empezó a extenderse, junto con la creciente popularidad de la geomancia y adivinación.

Yi Ji-ham

Yi Ji-ham
Palabra clave

이지함 ( 李之菡 , Yi Ji-ham )

Ubicación de la enciclopedia

Literatura Popular de Corea > Cuento > Jeonseol

Autor OhSegil(吳世吉)

La leyenda “Yi Ji-ham” narra la historia sobre Yi Ji-ham (seudónimo, Tojeong), un renombrado geomántico y autor del Secreto del Arte Adivinatorio de Tojoeng, 《Tojeongbigyeol》. La leyenda cuenta los relatos en cuanto a sus predicciones, servicios para la gente y habilidades sobrenaturales. Las narrativas se encuentran documentadas en varias antologías de literatura oral y colecciones de cuentos populares de Joseon incluyendo la Colección de Historias Extraoficiales de Eou, 《Eouyadam》 como en la Colección de Escritos de Tojeong, 《Tojeongjip》.

De joven, Yi Ji-ham estudió bajo Seo Hw-dam. La esposa de uno de los siervos de Seo se enamoró de Yi. Mientras su marido estaba afuera, ella entró en la habitación de Ji-ham. Cuando Yi ahuyentó a ella con su bastón, el esposo de ella que estaba escondido quedó impresionado por el acto de Yi y se lo informó a Seo. Seo convocó a Yi al día siguiente, y le dijo que sus estudios fueron completados, y que él podría ir a dondequiera que le complaciera, pero debería tener siempre en mente las virtudes de un nombre noble. Cuando Yi Ji-ham servía como magistrado en la provincia de Gangwon-do, él recibió una orden de la capital cazar los jabalís y enviarlos al palacio real. Yi ordenó a un tigre que se transformara en un hombre para capturar un jabalí vivo, y fue junto con el jabalí a ver al rey. El rey le preguntó a Yi cómo él había capturado el jabalí vivo, entonces Yi contestó que él había visto a un tigre hacerlo presentando el tigre al rey. El rey fue tomado por sorpresa y retiró su orden tras lo cual la gente ya no tenía que soportar con paciencia las dificultades de cazar los jabalís salvajes. Yi Ji-ham tenía una hija que nació con el destino de mendigar por alimentos, y él pudo leer en su rostro que en el caso de que ella se convirtiera en rica, ella moriría a una edad temprana. Por lo tanto, Yi la casó con un mendigo, pero él tenía el corazón roto por ver a su hija que mendigaba para vivir. Por esta razón, él escribió el libro 《Tojeongbigyeol》 para que ella pudiera ganarse la vida como una adivina. Las adivinaciones de ella resultaron muy precisas, que él pensó que ella pudiera ser rica pronto. Por eso, Yi revisó el libro añadiendo errores deliberados. Esta es la razón por la cual hasta hoy en día, el libro puede conducir de vez en cuando a las adivinaciones poco precisas. Un día, Yi subió a la montaña con uno de los funcionarios locales y le mostró una olla de oro. El funcionario le pidió que le diera una pepita de oro, pero Yi lo rechazó diciendo que las fortunas del funcionario aún no se lo permitían. Sintiéndose vengativo, el funcionario sirvió a Yi un pedazo del sauce blanco en vez de castañas que Yi siempre tenía después de beber el zumo exprimido a partir de ciempiés vivos. Sin antídoto de castañas, Yi fue matado por el veneno de los ciempiés. Estas narrativas reflejan las esperanzas y deseos del público representando a Yi Ji-ham como un hombre poseedor de poderes divinos y providencia o como un hombre disciplinado y humilde de buen corazón: primero es la esperanza para que aparezca un líder con poderes ultramundanos. En los cuentos, Yi utiliza sus poderes sobrenaturales no solo para escapar de situaciones peligrosas, sino también para ayudar a sus vecinos que tienen problemas o para predecir catástrofes como avalanchas o invasiones japonesas. Segundo es el deseo público de tener un funcionario justo y honrado que pueda ser considerado como un verdadero pastor del pueblo, que Yi Ji-ham demostró ser uno mientras servía como magistrado de Pocheon y Ansan. Para la gente común y corriente, quien en aquel tiempo sufría la extorsión de impuestos por funcionarios locales corruptos, era un deseo específico de poder confiar en un funcionario gubernamental a través de estas narrativas en forma oral. Tercero aborda las críticas sobre la clase dirigente y su libertinaje. Ambos dentro y fuera de la oficina gubernamental, Yi mantenía su vida con humildad. Incluso cuando él servía como magistrado de Pocheon, Yi llevaba vestidos con harapos y zapatos de paja comiendo granos mixtos cocidos al vapor y un plato de vegetales. Esta era la cualidad que el pueblo admiraba y destacaba en los cuentos de tradición oral. Cuarto es para expresar la actitud contradictoria del pueblo respecto al fatalismo. En los relatos, Yi Ji-ham es un geomántico perspicaz que también posee los poderes sobrenaturales, pero él no practica tales habilidades por sus propios intereses, y demuestra la aceptación hacia el destino humano. Por otro lado, algunas narrativas reflejan las opiniones negativas sobre el fatalismo. Por ejemplo, en el cuento de Tojeong y el Vendedor de Sal, la perspicacia de Yi resulta más incompetente que la de un vendedor, revelando sus limitaciones como uno que predice el destino humano. Esta es una expresión de la percepción negativa del público acerca del fatalismo. Yi Ji-ham vivió una vida extraordinaria que se considera legendaria, y su vida entera se oculta misteriosamente, lo cual es un elemento para hacerlo parecer como un héroe fracasado. El significado histórico de la leyenda de Yi Ji-ham también reside en que la versión original de la leyenda nació en el momento en que estaba la resistencia pública contra el neoconfucianismo de Joseon, y fue sometida a las innumerables revisiones durante el período en que la disciplina de Sirhak (Aprendizaje Práctico) empezó a extenderse, junto con la creciente popularidad de la geomancia y adivinación.