rito exorcista del solsticio de invierno(冬至告祀)

rito exorcista del solsticio de invierno

Palabra clave

동지고사 ( 冬至告祀 , Dongji Gosa )

Ubicación de la enciclopedia

costumbres estacionales de Corea > INVIERNO > Noviembre > Términos estacionales

Autor KimHyokyung(金孝慶)

Se llamaba de este modo al rito que se practicaba en Dongji haciendo gachas de frijoles rojos y salpicando con ella todos los rincones de la casa para impedir la entrada de espíritus malignos. Por esta razón, en algunas regiones lo llamaban patjukje (lit. rito de gachas de frijoles rojos) y dongji charye (rito de ofrenda de Dongji). Los antiguos consideraban que en el solsticio de invierno comenzaba un año nuevo, por lo que le daban una gran importancia. Pasado el día de la noche más larga del año, que es Dongji, los días empiezan a alargarse. Para evitar que los malos espíritus aprovecharan esta ocasión, preparaban gachas de frijoles rojos, que creían que tenía un fuerte poder exorcista, y realizaban un rito gosa en las casas. No se sabe cuándo se transmitió exactamente esta costumbre en Corea, pero en libros como Mogeun seonsaeng munjip (Antología literaria del maestro Mogeun, 1626) y Ikjaejip (Antología de Ikjae, 1635), se menciona que esta práctica ya existía en tiempos de Goryeo (918-1392), de modo que es probable que sea muy antigua.

Como continuación de esta costumbre, todavía hoy se hacen gachas de frijoles rojos en Dongji y en primer lugar se salpica el portal y las vallas o muros de la casa con las gachas, cogiendo un poco con una cuchara o una rama de pino. Si la casa tiene un santuario familiar o sadang, se hace una ofrenda de gachas a los antepasados y también se deja un cuenco en el lugar del patio donde están las tinajas de condimentos fermentados en honor a Teoju, el dios protector del suelo de la casa, y otro en la habitación principal para Seongju, el dios protector del hogar. A veces también se dejan gachas en cada una de las habitaciones, el granero y otros lugares de la casa. Se dice que si no se comen gachas de frijoles rojos en Dongji, se envejece más rápido, se sufre de enfermedades y proliferan los espíritus malignos. En especial, se creía que evitaba la aparición de forúnculos. Como sea, la costumbre de salpicar con gachas de frijoles rojos para evitar la entrada de los malos espíritus se da en todo el país, aunque con pequeñas diferencias regionales.

Los antiguos coreanos le otorgaban un significado simbólico a los cambios de la naturaleza, por lo que veían al solsticio de invierno no sólo como el comienzo de un nuevo ciclo sino como el momento en que se renovaban las divinidades tutelares del hogar. Como el fin y el comienzo de las cosas despertaban en ellos sentimientos encontrados de esperanza y miedo, le daban un significado religioso al cambio, realizando ritos gosa de diversa índole que pretendían pasar felizmente la transición de lo viejo a lo nuevo.

rito exorcista del solsticio de invierno

rito exorcista del solsticio de invierno
Palabra clave

동지고사 ( 冬至告祀 , Dongji Gosa )

Ubicación de la enciclopedia

costumbres estacionales de Corea > INVIERNO > Noviembre > Términos estacionales

Autor KimHyokyung(金孝慶)

Se llamaba de este modo al rito que se practicaba en Dongji haciendo gachas de frijoles rojos y salpicando con ella todos los rincones de la casa para impedir la entrada de espíritus malignos. Por esta razón, en algunas regiones lo llamaban patjukje (lit. rito de gachas de frijoles rojos) y dongji charye (rito de ofrenda de Dongji). Los antiguos consideraban que en el solsticio de invierno comenzaba un año nuevo, por lo que le daban una gran importancia. Pasado el día de la noche más larga del año, que es Dongji, los días empiezan a alargarse. Para evitar que los malos espíritus aprovecharan esta ocasión, preparaban gachas de frijoles rojos, que creían que tenía un fuerte poder exorcista, y realizaban un rito gosa en las casas. No se sabe cuándo se transmitió exactamente esta costumbre en Corea, pero en libros como Mogeun seonsaeng munjip (Antología literaria del maestro Mogeun, 1626) y Ikjaejip (Antología de Ikjae, 1635), se menciona que esta práctica ya existía en tiempos de Goryeo (918-1392), de modo que es probable que sea muy antigua.

Como continuación de esta costumbre, todavía hoy se hacen gachas de frijoles rojos en Dongji y en primer lugar se salpica el portal y las vallas o muros de la casa con las gachas, cogiendo un poco con una cuchara o una rama de pino. Si la casa tiene un santuario familiar o sadang, se hace una ofrenda de gachas a los antepasados y también se deja un cuenco en el lugar del patio donde están las tinajas de condimentos fermentados en honor a Teoju, el dios protector del suelo de la casa, y otro en la habitación principal para Seongju, el dios protector del hogar. A veces también se dejan gachas en cada una de las habitaciones, el granero y otros lugares de la casa. Se dice que si no se comen gachas de frijoles rojos en Dongji, se envejece más rápido, se sufre de enfermedades y proliferan los espíritus malignos. En especial, se creía que evitaba la aparición de forúnculos. Como sea, la costumbre de salpicar con gachas de frijoles rojos para evitar la entrada de los malos espíritus se da en todo el país, aunque con pequeñas diferencias regionales.

Los antiguos coreanos le otorgaban un significado simbólico a los cambios de la naturaleza, por lo que veían al solsticio de invierno no sólo como el comienzo de un nuevo ciclo sino como el momento en que se renovaban las divinidades tutelares del hogar. Como el fin y el comienzo de las cosas despertaban en ellos sentimientos encontrados de esperanza y miedo, le daban un significado religioso al cambio, realizando ritos gosa de diversa índole que pretendían pasar felizmente la transición de lo viejo a lo nuevo.