Granos(谷物)

Granos

Palabra clave

곡물 ( 谷物 , Gongmul )

Ubicación de la enciclopedia

Creencias Populares de Corea > Creencia doméstica > Entidades Sagradas

Autor NamGeunwoo(南根祐)

Gongmul se refiere a todos los granos que incluyen arroz, cebada, trigo, mijo, soja, frijol rojo, sorgo y maíz que sirven no solo como alimentos para los humanos, sino también como entidades sagradas en el culto a los dioses tutelares del hogar.

En la religión popular en Corea, hay tres maneras de utilizar los granos; Primero, como un medio de hechicería en los rituales relacionados con los acontecimientos de la vida, incluido el nacimiento o con las costumbres agrícolas; segundo, como sacrificios ofrecidos a las deidades en los rituales de la adoración a los dioses protectores del hogar o en los rituales asociados a los acontecimientos de la vida o la agricultura; por último, como entidades sagradas llamadas sinche que representan deidades. Todos estos usos tienen una relación con la adoración al espíritu del maíz que se denomina Gongnyeong.En las antiguas sociedades agrarias, se creía que los cereales eran entidades espirituales que poseían fuerzas fundamentales desde la semilla en germinación hasta la fruición. Por tanto, los granos venerados y compartidos como alimentos se consideraban como una herramienta clave para alcanzar la prosperidad y felicidad tanto en la familia como en la comunidad.

Esta fe fue nacida y crecida porque, en aquella época, la conservación adecuada de la semilla de arroz de buena calidad durante todo el invierno era crucial para la subsistencia de los agricultores. Entonces, el cultivo de arroz necesitaba un cuidado y una atención especiales no solo en término práctico, sino también como un proceso de devoción religiosa que permitía restaurar y reactivar las fuerzas y energía del Gongnyeong. Por consiguiente, entre el otoño y la primavera, los ritos relacionados con la agricultura se podían observar, incluyendo ritos de cosecha y rituales de oraciones, asimismo los rituales de adoración a los dioses guardianes del hogar se concentraban en las semillas de granos, sobre todo, de arroz.

Cambiar los granos que se enclaustraron el año anterior por unos nuevos es la parte más importante de los rituales anuales para venerar al dios tutelar del hogar, Seongju y otras deidades guardianas del hogar. Los granos que están enclaustrados durante los rituales domésticos como el gosa o el antaek sirven como objetos de veneración, y las fechas de celebración de tales rituales varían según regiones y familias. En cada hogar, se colocan los granos generalmente en el interior de una jarra de barro llamada danji, cesta o cuenco de calabaza para ser adorados como entidades sagradas. Con los granos en dichos recipientes sagrados que son sustituidos por unos nuevos, preparan arroz cocido al vapor o pastel de arroz para compartirlos entre los miembros de la familia, ya que los granos que se han utilizado como entidad sagrada se consideran divinos, es decir, los granos viejos contienen buenas fortunas, por lo tanto ellos no deben llevarse fuera de la casa.

Granos

Granos
Palabra clave

곡물 ( 谷物 , Gongmul )

Ubicación de la enciclopedia

Creencias Populares de Corea > Creencia doméstica > Entidades Sagradas

Autor NamGeunwoo(南根祐)

Gongmul se refiere a todos los granos que incluyen arroz, cebada, trigo, mijo, soja, frijol rojo, sorgo y maíz que sirven no solo como alimentos para los humanos, sino también como entidades sagradas en el culto a los dioses tutelares del hogar.

En la religión popular en Corea, hay tres maneras de utilizar los granos; Primero, como un medio de hechicería en los rituales relacionados con los acontecimientos de la vida, incluido el nacimiento o con las costumbres agrícolas; segundo, como sacrificios ofrecidos a las deidades en los rituales de la adoración a los dioses protectores del hogar o en los rituales asociados a los acontecimientos de la vida o la agricultura; por último, como entidades sagradas llamadas sinche que representan deidades. Todos estos usos tienen una relación con la adoración al espíritu del maíz que se denomina Gongnyeong.En las antiguas sociedades agrarias, se creía que los cereales eran entidades espirituales que poseían fuerzas fundamentales desde la semilla en germinación hasta la fruición. Por tanto, los granos venerados y compartidos como alimentos se consideraban como una herramienta clave para alcanzar la prosperidad y felicidad tanto en la familia como en la comunidad.

Esta fe fue nacida y crecida porque, en aquella época, la conservación adecuada de la semilla de arroz de buena calidad durante todo el invierno era crucial para la subsistencia de los agricultores. Entonces, el cultivo de arroz necesitaba un cuidado y una atención especiales no solo en término práctico, sino también como un proceso de devoción religiosa que permitía restaurar y reactivar las fuerzas y energía del Gongnyeong. Por consiguiente, entre el otoño y la primavera, los ritos relacionados con la agricultura se podían observar, incluyendo ritos de cosecha y rituales de oraciones, asimismo los rituales de adoración a los dioses guardianes del hogar se concentraban en las semillas de granos, sobre todo, de arroz.

Cambiar los granos que se enclaustraron el año anterior por unos nuevos es la parte más importante de los rituales anuales para venerar al dios tutelar del hogar, Seongju y otras deidades guardianas del hogar. Los granos que están enclaustrados durante los rituales domésticos como el gosa o el antaek sirven como objetos de veneración, y las fechas de celebración de tales rituales varían según regiones y familias. En cada hogar, se colocan los granos generalmente en el interior de una jarra de barro llamada danji, cesta o cuenco de calabaza para ser adorados como entidades sagradas. Con los granos en dichos recipientes sagrados que son sustituidos por unos nuevos, preparan arroz cocido al vapor o pastel de arroz para compartirlos entre los miembros de la familia, ya que los granos que se han utilizado como entidad sagrada se consideran divinos, es decir, los granos viejos contienen buenas fortunas, por lo tanto ellos no deben llevarse fuera de la casa.