Bossaum

Ubicación de la enciclopedia

Artes Folclóricas de Corea > Juegos Folclóricos Coreanos

Autor LeeSangho(李相昊)

Un juego que consiste en derrumbar las reservas de agua de los adversarios, abriendo un canal de irrigación que estaba bloqueando la circulación de agua, realizado más a menudo durante el verano.

Al bossaum se le llama también «el derrumbe de las reservas». Bo se refiere a las reservas de agua, es decir, el sitio donde se bloquea la circulación de las aguas de los arroyos, o donde se construían diques para la irrigación de los arrozales. En el pasado, en Corea, la escasez de embalses grandes era el mayor obstáculo para la irrigación, así que muchas veces se dependía de las lluvias para el cultivo. Por esta razón, cada vez que llovía, la gente tenía que correr a sus arrozales con palas para abrir o cerrar los canales y ajustar el nivel del agua. De modo alternativo, a veces creaban charcas artificiales para guardar el agua, a la vez que se bloqueaba la circulación del agua por medio de reservas, todo para que llegara bien el vital líquido a los cultivos. Desde luego, un solo individuo no es capaz de hacer tales trabajos —esto es posible solo por medio de la colaboración.

Habiendo observado a los adultos, los niños comenzaron a imitarlos: creaban y derrumbaban las reservas una y otra vez hasta que esto de volvió un nuevo juego. En este, los participantes se dividen en dos equipos y se determina quién tendrá la oportunidad de construir las reservas primero. Una vez determinadas las ubicaciones de las reservas, se aprovechan todos los objetos cercanos, como piedras, tierra, paja, césped y raíces. También hay que pensar en el grosor adecuado para evitar derrumbes, teniendo en cuenta el volumen y la fuerza de la corriente de agua. Para construir la reserva, aún hay mucho más que considerar. Si se hace en la parte superior, bloquear demasiado la circulación podría resultar en un derrumbe prematuro; por eso, en la parte de arriba del arroyo es mejor primero dejar pasar la corriente un poco y que después empiece la construcción; mientras que, abajo del arroyo, es importante que no quede residuo de agua, al tiempo que se maximiza la profundidad y la amplitud del fondo. Cuando la construcción va progresando bien, por arriba se empieza el bloqueo completo de las aguas de la corriente y por abajo, se revisa que nada de agua se esté escapando. Después, los chicos de arriba, viendo que ya hay bastante agua recolectada, preguntan a sus compañeros en la parte abajo, si ya pueden abrir las reservas. De ser así, las abren de una vez por completo para que el caudal de agua se dirija rápidamente hacia abajo.

Entonces, para los de abajo, es hora de defender: rellenando las primeras partes que derrumba la corriente, dan el máximo para proteger sus reservas. Si el agua logra derrumbar las reservas, los chicos de arriba ganan. De lo contrario, los chicos del abajo ganan. Tras esto, los dos equipos intercambian puestos, y comienza un nuevo juego. Ni en la parte arriba ni en la del abajo, ningún participante tiene tiempo de descansar. Ni los trabajos de ataque ni los de defensa son posibles sin la colaboración de todos los miembros. En este proceso, todos se encuentran absortos en el rol que cada uno debe cumplir, y sin darse cuenta mejoran su crecimiento propio y el espíritu de cooperación de todos los involucrados: Nadie es obligado, todos lo hacen por gusto. Además, con tales actividades cualquiera llega a comprender sobre arroyos y ríos—su profundidad, amplitud, caudal, y la relación óptima entre el grosor de la reserva y su anchura. Aunque no de manera sistemática ni lógica, la comprensión se da de manera empírica con los sentidos. En épocas pasadas, cuando el uso de plaguicidas no estaba tan generalizado, el arroyo permitía la supervivencia de muchos animales como peces, cangrejos y langostas. Así, el juego de bossaum nori a menudo facilitó la pesca y contribuyó a recolección de changeori (víveres), pero ahora los pesticidas han hecho de esto cosas del pasado.

Bossaum

Bossaum
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Autor LeeSangho(李相昊)

Un juego que consiste en derrumbar las reservas de agua de los adversarios, abriendo un canal de irrigación que estaba bloqueando la circulación de agua, realizado más a menudo durante el verano.

Al bossaum se le llama también «el derrumbe de las reservas». Bo se refiere a las reservas de agua, es decir, el sitio donde se bloquea la circulación de las aguas de los arroyos, o donde se construían diques para la irrigación de los arrozales. En el pasado, en Corea, la escasez de embalses grandes era el mayor obstáculo para la irrigación, así que muchas veces se dependía de las lluvias para el cultivo. Por esta razón, cada vez que llovía, la gente tenía que correr a sus arrozales con palas para abrir o cerrar los canales y ajustar el nivel del agua. De modo alternativo, a veces creaban charcas artificiales para guardar el agua, a la vez que se bloqueaba la circulación del agua por medio de reservas, todo para que llegara bien el vital líquido a los cultivos. Desde luego, un solo individuo no es capaz de hacer tales trabajos —esto es posible solo por medio de la colaboración.

Habiendo observado a los adultos, los niños comenzaron a imitarlos: creaban y derrumbaban las reservas una y otra vez hasta que esto de volvió un nuevo juego. En este, los participantes se dividen en dos equipos y se determina quién tendrá la oportunidad de construir las reservas primero. Una vez determinadas las ubicaciones de las reservas, se aprovechan todos los objetos cercanos, como piedras, tierra, paja, césped y raíces. También hay que pensar en el grosor adecuado para evitar derrumbes, teniendo en cuenta el volumen y la fuerza de la corriente de agua. Para construir la reserva, aún hay mucho más que considerar. Si se hace en la parte superior, bloquear demasiado la circulación podría resultar en un derrumbe prematuro; por eso, en la parte de arriba del arroyo es mejor primero dejar pasar la corriente un poco y que después empiece la construcción; mientras que, abajo del arroyo, es importante que no quede residuo de agua, al tiempo que se maximiza la profundidad y la amplitud del fondo. Cuando la construcción va progresando bien, por arriba se empieza el bloqueo completo de las aguas de la corriente y por abajo, se revisa que nada de agua se esté escapando. Después, los chicos de arriba, viendo que ya hay bastante agua recolectada, preguntan a sus compañeros en la parte abajo, si ya pueden abrir las reservas. De ser así, las abren de una vez por completo para que el caudal de agua se dirija rápidamente hacia abajo.

Entonces, para los de abajo, es hora de defender: rellenando las primeras partes que derrumba la corriente, dan el máximo para proteger sus reservas. Si el agua logra derrumbar las reservas, los chicos de arriba ganan. De lo contrario, los chicos del abajo ganan. Tras esto, los dos equipos intercambian puestos, y comienza un nuevo juego. Ni en la parte arriba ni en la del abajo, ningún participante tiene tiempo de descansar. Ni los trabajos de ataque ni los de defensa son posibles sin la colaboración de todos los miembros. En este proceso, todos se encuentran absortos en el rol que cada uno debe cumplir, y sin darse cuenta mejoran su crecimiento propio y el espíritu de cooperación de todos los involucrados: Nadie es obligado, todos lo hacen por gusto. Además, con tales actividades cualquiera llega a comprender sobre arroyos y ríos—su profundidad, amplitud, caudal, y la relación óptima entre el grosor de la reserva y su anchura. Aunque no de manera sistemática ni lógica, la comprensión se da de manera empírica con los sentidos. En épocas pasadas, cuando el uso de plaguicidas no estaba tan generalizado, el arroyo permitía la supervivencia de muchos animales como peces, cangrejos y langostas. Así, el juego de bossaum nori a menudo facilitó la pesca y contribuyó a recolección de changeori (víveres), pero ahora los pesticidas han hecho de esto cosas del pasado.