Bawijeol Maeul Hosang Nori

Ubicación de la enciclopedia

Artes Folclóricas de Corea > Juegos Folclóricos Coreanos

Autor JangJangsik(張長植)

La versión del bin sangyeo nori (el juego del cortejo fúnebre) realizada en el Bawijeol, perteneciente al barrio Amsa, en el distrito Gangdong‑gu de Seúl. Los participantes de este juego reciben el nombre de seonsorikkun (el corista principal) y los sangyeokkun (quienes llevan el ataúd), y pasean un féretro vacío cantando canciones relacionadas con los funerales. Este juego fue transmitido por la estirpe de Mun, que residía en el barrio de Amsa del distrito de Gangdong, hasta que esta zona se incorporó a Seúl por el año del 1963. Su transmisión fue interrumpida hasta 1990 por los desarrollos urbanos, pero luego se revivió y la costumbre fue designada como Patrimonio Cultural Intangible N.º 10 de Seúl en el año de 1996.

El hosang nori de Bawijeol no se lleva a cabo cualquier día, sino solo cuando fallece alguien que haya vivido una buena y larga vida. Con esta costumbre se busca dar consuelo al doliente, que se está enfrentando a la delicada situación de la muerte de un ser querido, por medio de acciones que simbolizan la cooperación, como la coordinación de los pasos de quienes llevan el féretro. Con el mismo objetivo se toca música de percusión tradicional y luego sigue el entretenimiento con varias actividades divertidas, como la de fingir ser el doliente, u otros ritos ancestrales.

A detalle, esta ceremonia consta de los eventos siguientes: chulsang (traslado del ataúd a las afueras de la casa), sangyeo nori (juego con el féretro), noje (ritos de procesión), cruce del estriberón y los puentes de tronco, montañismo y montañismo en reversa. En anticipación al funeral se simulan las rutas de transporte del féretro. Esta simulación es guiada por el denominado seonsorikun, quien encabeza y dirige las canciones para el funeral, mientras que otros 36 participantes cargan el féretro en cuatro filas.

El resto de la ceremonia se desempeña de la manera siguiente: Se lleva el ataúd con el difunto y se hacen los ritos del cortejo fúnebre. El seonsorikkun repite «gonbangne» tres veces y los llevadores del ataúd le responden comenzando el traslado. Luego, la frase que repite el líder pasa a ser «eoreogi neomcha» y se empiezan a coordinar los pasos. Después, el líder repite el Mamo Sori y los enlutados responden tres veces. Sus saludos se acompañan con la inclinación del ataúd hacia el frente, con el significado de despedida.

Enseguida, el traslado del féretro es dirigido por el seonsorikkun, ya montado en este. Antes de salir de la aldea, los féretros se empujan, se tiran y se llevan en círculos para coordinar el movimiento (una acción llamada sangyeo eorugi), mientras se canta el Banga Taryeong, el canto de la moienda. El féretro hace una parada a veces al pasar por las rutas favoritas del fallecido o frente a sus arrozales, permitiendo que participen otros aldeanos que no habían tenido la oportunidad de expresar sus condolencias.

Cuando se pasa por el estriberón y los puentes de tronco, dos de las 4 filas se separan, y las otras dos cruzan llevando el féretro. En este caso, el féretro y los pies van al centro, mientras que los cuerpos se inclinan hacia hacia afuera para que las dos filas formen una «V».

Cuando se camina cuesta arriba, la formación se ajusta para nivelar la carga, las 2 líneas delanteras agachándose y las traseras irguiéndose. De esta manera llegan al destino y hacen las adecuaciones para el entierro. El terreno se prensa usando una variante del método llamado dalgujil, que es realizado generalmente dos veces por seis personas, solo que en este caso especial se repite tres veces con la ayuda de 10 a 15 personas y recibe el nombre de beodalgujil. Mientras tanto, el seonsorikkun percute a los tambores para empezar una nueva canción y los participantes que estaban compactando el suelo responden levantando sus herramientas y sacudiendo la cintura imitando el vuelo de una mariposa. Es así como, a modo de juego, en esta ceremonia se practica todo el proceso funerario, desde la salida del ataúd hasta la cremación.

Bawijeol Maeul Hosang Nori

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Autor JangJangsik(張長植)

La versión del bin sangyeo nori (el juego del cortejo fúnebre) realizada en el Bawijeol, perteneciente al barrio Amsa, en el distrito Gangdong‑gu de Seúl. Los participantes de este juego reciben el nombre de seonsorikkun (el corista principal) y los sangyeokkun (quienes llevan el ataúd), y pasean un féretro vacío cantando canciones relacionadas con los funerales. Este juego fue transmitido por la estirpe de Mun, que residía en el barrio de Amsa del distrito de Gangdong, hasta que esta zona se incorporó a Seúl por el año del 1963. Su transmisión fue interrumpida hasta 1990 por los desarrollos urbanos, pero luego se revivió y la costumbre fue designada como Patrimonio Cultural Intangible N.º 10 de Seúl en el año de 1996.

El hosang nori de Bawijeol no se lleva a cabo cualquier día, sino solo cuando fallece alguien que haya vivido una buena y larga vida. Con esta costumbre se busca dar consuelo al doliente, que se está enfrentando a la delicada situación de la muerte de un ser querido, por medio de acciones que simbolizan la cooperación, como la coordinación de los pasos de quienes llevan el féretro. Con el mismo objetivo se toca música de percusión tradicional y luego sigue el entretenimiento con varias actividades divertidas, como la de fingir ser el doliente, u otros ritos ancestrales.

A detalle, esta ceremonia consta de los eventos siguientes: chulsang (traslado del ataúd a las afueras de la casa), sangyeo nori (juego con el féretro), noje (ritos de procesión), cruce del estriberón y los puentes de tronco, montañismo y montañismo en reversa. En anticipación al funeral se simulan las rutas de transporte del féretro. Esta simulación es guiada por el denominado seonsorikun, quien encabeza y dirige las canciones para el funeral, mientras que otros 36 participantes cargan el féretro en cuatro filas.

El resto de la ceremonia se desempeña de la manera siguiente: Se lleva el ataúd con el difunto y se hacen los ritos del cortejo fúnebre. El seonsorikkun repite «gonbangne» tres veces y los llevadores del ataúd le responden comenzando el traslado. Luego, la frase que repite el líder pasa a ser «eoreogi neomcha» y se empiezan a coordinar los pasos. Después, el líder repite el Mamo Sori y los enlutados responden tres veces. Sus saludos se acompañan con la inclinación del ataúd hacia el frente, con el significado de despedida.

Enseguida, el traslado del féretro es dirigido por el seonsorikkun, ya montado en este. Antes de salir de la aldea, los féretros se empujan, se tiran y se llevan en círculos para coordinar el movimiento (una acción llamada sangyeo eorugi), mientras se canta el Banga Taryeong, el canto de la moienda. El féretro hace una parada a veces al pasar por las rutas favoritas del fallecido o frente a sus arrozales, permitiendo que participen otros aldeanos que no habían tenido la oportunidad de expresar sus condolencias.

Cuando se pasa por el estriberón y los puentes de tronco, dos de las 4 filas se separan, y las otras dos cruzan llevando el féretro. En este caso, el féretro y los pies van al centro, mientras que los cuerpos se inclinan hacia hacia afuera para que las dos filas formen una «V».

Cuando se camina cuesta arriba, la formación se ajusta para nivelar la carga, las 2 líneas delanteras agachándose y las traseras irguiéndose. De esta manera llegan al destino y hacen las adecuaciones para el entierro. El terreno se prensa usando una variante del método llamado dalgujil, que es realizado generalmente dos veces por seis personas, solo que en este caso especial se repite tres veces con la ayuda de 10 a 15 personas y recibe el nombre de beodalgujil. Mientras tanto, el seonsorikkun percute a los tambores para empezar una nueva canción y los participantes que estaban compactando el suelo responden levantando sus herramientas y sacudiendo la cintura imitando el vuelo de una mariposa. Es así como, a modo de juego, en esta ceremonia se practica todo el proceso funerario, desde la salida del ataúd hasta la cremación.