Donchigi

Donchigi

Ubicación de la enciclopedia

Artes Folclóricas de Corea > Juegos Folclóricos Coreanos

Autor LeeSangho(李相昊)

Un juego de apuestas en que se gana arrojando monedas a un hoyo o golpeándolas con una piedra.

Este juego se practicaba principalmente durante el Seollal (día de año nuevo lunar) o el día de la primera luna llena. La razón parece ser que los niños no solían contar con muchas oportunidades para tener dinero, salvo por estas festividades en que recibían el sebaetdon (dinero como regalo de año nuevo) por parte de los mayores. Aunque la forma de jugarlo podía variar, puede resumirse de la siguiente manera:

En un patio o en un parque, se dibuja una línea de tiro y, a una distancia de dos o tres metros, un círculo grande que contiene ya sea otro círculo de menor tamaño o un hoyo pequeño (dependiendo de la región). Con el espacio de juego listo, uno a uno los jugadores lanzan cada quien una moneda hacia el círculo pequeño para determinar el orden en que se llevará a cabo el juego, el cual se decide según la proximidad de las monedas a este círculo. Tras determinar el orden de los turnos, el primer participante recibe una o dos monedas por parte de cada participante y las sujeta todas en una sola mano para enseguida arrojarlas todas de una vez hacia el círculo pequeño. Dependiendo de dónde caigan las monedas, el jugador en turno gana o pierde dinero según varios posibles resultados. En el primer caso, si todas las monedas quedan dentro del círculo, estas quedan en posesión de quien las haya tirado; aunque por supuesto, esto apenas ocurre. En el segundo caso, si solo una parte de las monedas entra al círculo, únicamente las monedas que hayan caído en el círculo regresan al participante, mientras que el resto permanecen en su lugar para que el siguiente jugador seleccione una de ellas e intente golpearla con un mang (una piedra grande). De conseguir que la piedra arrojada haga contacto con la moneda seleccionada, se obtienen todas las monedas; pero si se golpea la moneda equivocada, se debe pagar una como multa. En el tercer caso, aquellas monedas que llegasen a caer apiladas unas sobre otras pasan a ser propiedad del tirador y se excluyen de los juegos siguientes, siempre y cuando hayan caído en el interior del círculo grande. En el cuarto caso, en el que ninguna moneda aterrice adentro del objetivo ni encima de otras monedas, se puede ganar una moneda designada por otro compañero si se la golpea con una piedra. En el dado caso de que más de la mitad de las monedas queden afuera del círculo más grande, el jugador es eliminado y debe saltar un juego sin siquiera tener la oportunidad del tiro con piedra.

Siguiendo estas reglas, el juego continúa en el orden determinado hasta que no queden más monedas sin propietario, entonces vuelven a decidirse los turnos para volver a jugar.

En la sociedad tradicional, para los niños, las monedas tenían un mayor significado que el que tienen actualmente, pues la oportunidad de tenerlas en las manos fuera de las festividades de año nuevo era más escasa. Una manera legítima de obtener más monedas era ganándoselas a sus amigos a través del donchigi, este juego que, aunque puede causar la perdida de las preciadas monedas, también sirve de vehículo para recuperarlas e incluso para conseguir más. Por supuesto, para los más pequeños, la posibilidad de ganar era muy baja, por lo que se contentaban con solo ver jugar a los demás. El contraste de las emociones sentidas al ganar o perder dinero, sin importar cuán pequeña fuera la cantidad, ofrecía a los niños una experiencia diferente a la de cualquier otro juego. Es por esta razón que atrajo la atención en todas las partes del país. Sin embargo, después de la liberación de la ocupación japonesa, este juego se ilegalizó por estar relacionado con las apuestas.

Esto, junto con la difusión del juego de las canicas, ha hecho que ya casi nadie lo practique, con la excepción de algunos adultos mayores que lo juegan para pasar el tiempo. Se dice también que ciertos juegos parecidos se practican en la India.

Donchigi

Donchigi
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Autor LeeSangho(李相昊)

Un juego de apuestas en que se gana arrojando monedas a un hoyo o golpeándolas con una piedra.

Este juego se practicaba principalmente durante el Seollal (día de año nuevo lunar) o el día de la primera luna llena. La razón parece ser que los niños no solían contar con muchas oportunidades para tener dinero, salvo por estas festividades en que recibían el sebaetdon (dinero como regalo de año nuevo) por parte de los mayores. Aunque la forma de jugarlo podía variar, puede resumirse de la siguiente manera:

En un patio o en un parque, se dibuja una línea de tiro y, a una distancia de dos o tres metros, un círculo grande que contiene ya sea otro círculo de menor tamaño o un hoyo pequeño (dependiendo de la región). Con el espacio de juego listo, uno a uno los jugadores lanzan cada quien una moneda hacia el círculo pequeño para determinar el orden en que se llevará a cabo el juego, el cual se decide según la proximidad de las monedas a este círculo. Tras determinar el orden de los turnos, el primer participante recibe una o dos monedas por parte de cada participante y las sujeta todas en una sola mano para enseguida arrojarlas todas de una vez hacia el círculo pequeño. Dependiendo de dónde caigan las monedas, el jugador en turno gana o pierde dinero según varios posibles resultados. En el primer caso, si todas las monedas quedan dentro del círculo, estas quedan en posesión de quien las haya tirado; aunque por supuesto, esto apenas ocurre. En el segundo caso, si solo una parte de las monedas entra al círculo, únicamente las monedas que hayan caído en el círculo regresan al participante, mientras que el resto permanecen en su lugar para que el siguiente jugador seleccione una de ellas e intente golpearla con un mang (una piedra grande). De conseguir que la piedra arrojada haga contacto con la moneda seleccionada, se obtienen todas las monedas; pero si se golpea la moneda equivocada, se debe pagar una como multa. En el tercer caso, aquellas monedas que llegasen a caer apiladas unas sobre otras pasan a ser propiedad del tirador y se excluyen de los juegos siguientes, siempre y cuando hayan caído en el interior del círculo grande. En el cuarto caso, en el que ninguna moneda aterrice adentro del objetivo ni encima de otras monedas, se puede ganar una moneda designada por otro compañero si se la golpea con una piedra. En el dado caso de que más de la mitad de las monedas queden afuera del círculo más grande, el jugador es eliminado y debe saltar un juego sin siquiera tener la oportunidad del tiro con piedra.

Siguiendo estas reglas, el juego continúa en el orden determinado hasta que no queden más monedas sin propietario, entonces vuelven a decidirse los turnos para volver a jugar.

En la sociedad tradicional, para los niños, las monedas tenían un mayor significado que el que tienen actualmente, pues la oportunidad de tenerlas en las manos fuera de las festividades de año nuevo era más escasa. Una manera legítima de obtener más monedas era ganándoselas a sus amigos a través del donchigi, este juego que, aunque puede causar la perdida de las preciadas monedas, también sirve de vehículo para recuperarlas e incluso para conseguir más. Por supuesto, para los más pequeños, la posibilidad de ganar era muy baja, por lo que se contentaban con solo ver jugar a los demás. El contraste de las emociones sentidas al ganar o perder dinero, sin importar cuán pequeña fuera la cantidad, ofrecía a los niños una experiencia diferente a la de cualquier otro juego. Es por esta razón que atrajo la atención en todas las partes del país. Sin embargo, después de la liberación de la ocupación japonesa, este juego se ilegalizó por estar relacionado con las apuestas.

Esto, junto con la difusión del juego de las canicas, ha hecho que ya casi nadie lo practique, con la excepción de algunos adultos mayores que lo juegan para pasar el tiempo. Se dice también que ciertos juegos parecidos se practican en la India.