Gogomae Nori

Gogomae Nori

Ubicación de la enciclopedia

Artes Folclóricas de Corea > Juegos Folclóricos Coreanos

Autor LeeSangho(李相昊)

Un juego en el que los niños atan plumas de ganso, pato o gallo a un hilo de seda y las hacen volar corriendo, durante el primer plenilunio del año.

El pájaro siempre ha sido un animal envidiado por el hombre por su capacidad de volar por el cielo, lo que llevó a numerosos intentos de imitar a las aves. En su forma más primitiva esto podía consistir de correr llevando plumas u hojas ligeras atadas a hilos; sin embargo, estas caen al suelo si uno se detiene, lo que debe haber motivado el diseño de la cometa. Las cometas, a pesar de existir en muchas formas diferentes y de ser un juguete muy conocido en todo el mundo, no son el único juego en su categoría. Otra alternativa para perseguir el deseo de volar es el gogomae nori que, según documentos antiguos, se jugaba atando plumas de ganso o de otras aves a un hilo (de preferencia de seda, por ser más fina y ligera que el algodón) para hacerlas volar en un día invernal en que soplara un viento fuerte. Dado que las plumas se encontraban atadas al hilo, estas se movían de arriba abajo y los niños trataban de capturarlas. A veces se jugaba también con hojas o bolsas de plástico y, si no soplaba viento, los niños corrían con las plumas para hacer que se elevaran.

Para hacer una cometa se necesita de técnica y muchos materiales. Por otra parte, este juguete hecho de plumas e hilos era muy fácil de fabricar y, para los niños que no tenían acceso a las cometas, podía ser un substituto más que adecuado. Se cree que este juego era principalmente disfrutado por los niños.

Gogomae Nori

Gogomae Nori
Ubicación de la enciclopedia

Artes Folclóricas de Corea > Juegos Folclóricos Coreanos

Autor LeeSangho(李相昊)

Un juego en el que los niños atan plumas de ganso, pato o gallo a un hilo de seda y las hacen volar corriendo, durante el primer plenilunio del año.

El pájaro siempre ha sido un animal envidiado por el hombre por su capacidad de volar por el cielo, lo que llevó a numerosos intentos de imitar a las aves. En su forma más primitiva esto podía consistir de correr llevando plumas u hojas ligeras atadas a hilos; sin embargo, estas caen al suelo si uno se detiene, lo que debe haber motivado el diseño de la cometa. Las cometas, a pesar de existir en muchas formas diferentes y de ser un juguete muy conocido en todo el mundo, no son el único juego en su categoría. Otra alternativa para perseguir el deseo de volar es el gogomae nori que, según documentos antiguos, se jugaba atando plumas de ganso o de otras aves a un hilo (de preferencia de seda, por ser más fina y ligera que el algodón) para hacerlas volar en un día invernal en que soplara un viento fuerte. Dado que las plumas se encontraban atadas al hilo, estas se movían de arriba abajo y los niños trataban de capturarlas. A veces se jugaba también con hojas o bolsas de plástico y, si no soplaba viento, los niños corrían con las plumas para hacer que se elevaran.

Para hacer una cometa se necesita de técnica y muchos materiales. Por otra parte, este juguete hecho de plumas e hilos era muy fácil de fabricar y, para los niños que no tenían acceso a las cometas, podía ser un substituto más que adecuado. Se cree que este juego era principalmente disfrutado por los niños.