Esposo Yeono Y Esposa Seo(延乌郎细乌女)

Palabra clave

연오랑세오녀 ( 延乌郎细乌女 , Yeonorangseonyeo )

Ubicación de la enciclopedia

Literatura Popular de Corea > Cuento > Jeonseol

Autor SongHyosub(宋孝燮)

La leyenda “Yeonorangseonyeo” es la historia de una pareja matrimonial de Silla, Yeono y Seo, los que fueron a Japón resultando la desaparición de las luces del sol y de la luna en Silla, recuperadas por la realización de un ritual con la tela de seda, tejida por Seo. Esta narrativa se encuentra documentada en la Antología de los Cuentos Bizarros 《Suijeon》, publicada en el siglo XI, pero la versión más antigua entre las existentes es la historia incluida en el capítulo “Giyi” de la Memorabilia de los Tres Reinos 《Samgungnyusa》, editada en el siglo XIII. La leyenda también queda registrada en la Colección de Escritos Misceláneos 《Pirwonjapgi》, escrita en el siglo XV.

En el reino Silla, vivían Yeono y su esposa, Sol. Un día, mientras Yeono estaba trabajando en el mar, él fue llevado por una roca a Japón, donde la gente creía que él era un ser divino y lo entronizó. Seo fue en busca de su marido, y al encontrar los zapatos de su marido, situados en la roca, ella subió a ella, y la roca la llevó a Japón donde su llegada se le informó al rey. Así que Seo llegó a ser la reina de Japón. Tras la partida de esta pareja, Silla perdió las luces que venían del sol y de la luna. Un funcionario que investigó este fenómeno manifestó que la perdida de las duces se debía al movimiento de las energías del sol y de la luna de Silla a Japón y propuso a la pareja regresar a Silla. Sin embargo, Yeono se lo negó diciendo que ellos habían ido a Japón por orden del cielo, y que el problema se solucionaría si se llevaba un ritual en Silla con la tela de seda, tejida por Seo. Cuando el palacio de Silla hizo lo que Yeono le había dicho, las luces fueron recuperadas. La tela de seda fue designada como un tesoro estatal y fue guardada en una bodega real llamada Yeongilhyeon o Dogiya. Una versión japonesa de este cuento, titulada “Amenohiboko” se encuentra documentada en varios libros incluyendo las Crónicas de Japón, 《Nihon Shoki》, los Registros de Asuntos Antiguos, 《Kojiki》 y otros. La versión incluida en 《Nihon Shoki》 cuenta que el príncipe de Silla Amenohiboko llegó a Japón con siete tesoros incluyendo la canica llamada hahu tono tama, los que la gente de Tajima creían que eran objetos divinos. La versión de 《Kojiki》 tiene una estructura mitológica más concretada: En Silla, durante una mujer de clase social baja estaba durmiendo en un manglar, la luz del sol brilló en sus genitales, lo que resultó en el nacimiento de una canica roja. Un hombre de clase social baja que vio todo esto le pidió a ella darle la canica, pero el príncipe de Silla, Amenohiboko se la arrebató. La canica se transformó en una bella mujer, y el príncipe la hizo como su esposa, pero muy pronto, el príncipe empezó a tratarla desagradablemente, y la esposa tomó un barco para ir a Japón. El príncipe la siguió pero no pudo llegar a Japón, en cambio, se estableció en Tajima, donde él se casó con otra mujer.La conexión entre esta narrativa y la leyenda de Yeono y Seo puede verse en el nombre de Amenohiboko, que se refiere al sol; en la trama donde ambas parejas cruzan el mar para llegar a Japón; y en el hecho de que ambas parejas se establecen en Japón. Las investigaciones anteriores sobre esta leyenda se han centrado en sus características mitológicas de arreglo solar y lunar; como una narrativa en cuanto a la migración del dios del sol; como una narrativa simbólica del intercambio entre Corea y Japón. La existencia de una narrativa similar en Japón ha resultado en la investigación que demuestra que el dios y la diosa del sol de Japón son Yeono y Seo, lo que sirve como prueba de la influencia entre las mitologías de Corea y Japón. Esta teoría también puede aplicarse a las interpretaciones de la narrativa centrándose en los patrones migratorios del dios del sol o del dios del sol y la luna. Un ejemplo es la interpretación que la leyenda es una descripción simbólica de la inmigración masiva de la región de Yeongil de Silla a Japón y la transmisión resultante del culto al dios del sol, la que es apoyada por la asociación de los nombres del sitio donde tienen lugar rituales, Yeongilhyeon y Dogiya, con las palabras que significan “salida del sol”. También existen las investigaciones que se han concentrado en los procedimientos de rituales de adoración al dios celestial, basadas en la interpretación que Yeono y Seo son los que no solo eran deidades sino también oficiaban rituales de veneración al cielo. El uso de la tela de seda tejida por Seo en el ritual muestra el proceso de aceptar la seda como un objeto divino a través de la metonimia, un ejemplo del desarrollo de objetos de veneración religiosa. Como la única leyenda existente acerca de las relaciones antiguas entre Corea y Japón, la narrativa también puede leerse como un texto histórico, con motivos tomados de los mitos de la creación utilizados como símbolos.

Esposo Yeono Y Esposa Seo

Esposo Yeono Y Esposa Seo
Ubicación de la enciclopedia

Literatura Popular de Corea > Cuento > Jeonseol

Autor SongHyosub(宋孝燮)

La leyenda “Yeonorangseonyeo” es la historia de una pareja matrimonial de Silla, Yeono y Seo, los que fueron a Japón resultando la desaparición de las luces del sol y de la luna en Silla, recuperadas por la realización de un ritual con la tela de seda, tejida por Seo. Esta narrativa se encuentra documentada en la Antología de los Cuentos Bizarros 《Suijeon》, publicada en el siglo XI, pero la versión más antigua entre las existentes es la historia incluida en el capítulo “Giyi” de la Memorabilia de los Tres Reinos 《Samgungnyusa》, editada en el siglo XIII. La leyenda también queda registrada en la Colección de Escritos Misceláneos 《Pirwonjapgi》, escrita en el siglo XV. En el reino Silla, vivían Yeono y su esposa, Sol. Un día, mientras Yeono estaba trabajando en el mar, él fue llevado por una roca a Japón, donde la gente creía que él era un ser divino y lo entronizó. Seo fue en busca de su marido, y al encontrar los zapatos de su marido, situados en la roca, ella subió a ella, y la roca la llevó a Japón donde su llegada se le informó al rey. Así que Seo llegó a ser la reina de Japón. Tras la partida de esta pareja, Silla perdió las luces que venían del sol y de la luna. Un funcionario que investigó este fenómeno manifestó que la perdida de las duces se debía al movimiento de las energías del sol y de la luna de Silla a Japón y propuso a la pareja regresar a Silla. Sin embargo, Yeono se lo negó diciendo que ellos habían ido a Japón por orden del cielo, y que el problema se solucionaría si se llevaba un ritual en Silla con la tela de seda, tejida por Seo. Cuando el palacio de Silla hizo lo que Yeono le había dicho, las luces fueron recuperadas. La tela de seda fue designada como un tesoro estatal y fue guardada en una bodega real llamada Yeongilhyeon o Dogiya. Una versión japonesa de este cuento, titulada “Amenohiboko” se encuentra documentada en varios libros incluyendo las Crónicas de Japón, 《Nihon Shoki》, los Registros de Asuntos Antiguos, 《Kojiki》 y otros. La versión incluida en 《Nihon Shoki》 cuenta que el príncipe de Silla Amenohiboko llegó a Japón con siete tesoros incluyendo la canica llamada hahu tono tama, los que la gente de Tajima creían que eran objetos divinos. La versión de 《Kojiki》 tiene una estructura mitológica más concretada: En Silla, durante una mujer de clase social baja estaba durmiendo en un manglar, la luz del sol brilló en sus genitales, lo que resultó en el nacimiento de una canica roja. Un hombre de clase social baja que vio todo esto le pidió a ella darle la canica, pero el príncipe de Silla, Amenohiboko se la arrebató. La canica se transformó en una bella mujer, y el príncipe la hizo como su esposa, pero muy pronto, el príncipe empezó a tratarla desagradablemente, y la esposa tomó un barco para ir a Japón. El príncipe la siguió pero no pudo llegar a Japón, en cambio, se estableció en Tajima, donde él se casó con otra mujer.La conexión entre esta narrativa y la leyenda de Yeono y Seo puede verse en el nombre de Amenohiboko, que se refiere al sol; en la trama donde ambas parejas cruzan el mar para llegar a Japón; y en el hecho de que ambas parejas se establecen en Japón. Las investigaciones anteriores sobre esta leyenda se han centrado en sus características mitológicas de arreglo solar y lunar; como una narrativa en cuanto a la migración del dios del sol; como una narrativa simbólica del intercambio entre Corea y Japón. La existencia de una narrativa similar en Japón ha resultado en la investigación que demuestra que el dios y la diosa del sol de Japón son Yeono y Seo, lo que sirve como prueba de la influencia entre las mitologías de Corea y Japón. Esta teoría también puede aplicarse a las interpretaciones de la narrativa centrándose en los patrones migratorios del dios del sol o del dios del sol y la luna. Un ejemplo es la interpretación que la leyenda es una descripción simbólica de la inmigración masiva de la región de Yeongil de Silla a Japón y la transmisión resultante del culto al dios del sol, la que es apoyada por la asociación de los nombres del sitio donde tienen lugar rituales, Yeongilhyeon y Dogiya, con las palabras que significan “salida del sol”. También existen las investigaciones que se han concentrado en los procedimientos de rituales de adoración al dios celestial, basadas en la interpretación que Yeono y Seo son los que no solo eran deidades sino también oficiaban rituales de veneración al cielo. El uso de la tela de seda tejida por Seo en el ritual muestra el proceso de aceptar la seda como un objeto divino a través de la metonimia, un ejemplo del desarrollo de objetos de veneración religiosa. Como la única leyenda existente acerca de las relaciones antiguas entre Corea y Japón, la narrativa también puede leerse como un texto histórico, con motivos tomados de los mitos de la creación utilizados como símbolos.