Abuela Seolmundae(雪门黛婆婆)

Palabra clave

설문대할망 ( 雪门黛婆婆 , Seolmun- daehalmang )

Ubicación de la enciclopedia

Literatura Popular de Corea > Cuento > Sinhwa

Autor MoonMoobyung(文武秉)

Este mito oral de la isla de Jeju-do cuenta la historia sobre una diosa de gran tamaño y fuerza, llamada Seolmundaehalmang que creó la isla moviendo barro del fondo del mar con pala. Algunos antiguos registros tratan de esta diosa como Samandugo o Seonmago. En el ámbito popular, la diosa tiene varios nombres incluyendo Seolmanduhalmang, Seolmyeong, Jihalmang y Semyeongjuhalmang.

Al comienzo del Universo, en Tamna, vivía Seolmundaehalmang que era el ser más grande y fuerte en todo el mundo. La abuela Seolmundaehalmang apagó el fuego salpicando el agua del mar y barro del fondo del mar con una pala, y construyó las montañas acarreando lodos en su falda. La cantidad del montón que se llevaba en su falda una vez se transformó en el monte de Hallasan, y los lodos que caían a través de los agujeros de la falda se convirtieron en los conos volcánicos de la isla llamados oreum. La orina de ella arrancó un trozo de terreno del puerto de Seongsan para que fuera la isla de Soseom. El cuerpo de Seolmundaehalmang era fértil llevando todas las cosas dentro: la gente de Tamna araba los campos con su suave carne; su cabello se transformaba en plantas y árboles; la fuerza del flujo urinario de ella generaba todos los tipos de algas, peces, pulpos, abulones y cárcolas de mar enriqueciendo el mar y permitiendo a las mujeres isleñas trabajar como buzones profesionales. Debido a que la abuela tenía solamente una falda desgastada, ella la lavaba constantemente cuyas cadenas estaban apoyadas en el monte de Hallasan; una pierna en la isla de Gwantalseom; y la otra en la isla de Jigwiseom de Seogwipo utilizando el paso de Seongsan como una canasta de lavandería; y Soseom como tabla de lavar.

A veces ella se acostaba descansando la cabeza sobre el monte de Hallasan y chapoteando en el mar para crear espumas blancas alrededor de la isla, lo que se convirtieron en olas, y cada vez que ella movía sus pies, el mar se sacudía como si hubiera estado en medio de una gran tempestad. A pesar de todas las riquezas que ella trajo, la abuela Seolmundaehalmang no estaba contenta debido a su enorme tamaño, lo que se le hacía imposible vestirse adecuadamente cuya falda desgastada y desgarrada no podía cubrir su vagina que era tan grande como la cueva de ballena llamada Goraegul. Por mucho tiempo, la abuela quiso construir un puente que conectaría el continente con la isla para los isleños, y un día, ella dijo a los habitantes de la isla: “Si me hacen ustedes una ropa interior, construiré un puente para ustedes”. Unos mil barriles de seda se necesitaban para elaborar la ropa interior para ella, pero la gente de Tamna podía tener solamente 99 barriles, los que no eran suficientes para producir una ropa interior completa para la abuela gigantesca. Esto era cuando la seda usada era todavía una rareza en el mundo humano, por lo tanto los isleños estaban decepcionados y frustrados por la falta de material, y la abuela se sentía tan enfadada y alterada por la ropa interior incompleta con la que ella no podría ocultar su vagina. Seolmundaehalmang se rindió de la construcción del puente. Desde entonces, la isla de Jeju-do quedó como una isla abandonada por cursos de agua.

Por otro lado, la abuela siempre estaba orgullosa por su estatura enorme: cuando ella estaba dentro del estuario del dragón llamado Yongyeon, conocido por su profundidad, el agua llegaba solamente a la parte superior de sus pies, y el agua de pozo en Hongnimul alcanzaba solo sus rodillas. Sin embargo, ella se ahogó antes de poder salir del agua.

Una variante de esta historia combina la muerte de Seolmundaehalmang con el relato de los quinientos generales llamados Obaekjanggun: la abuela vivía en el monte de Hallasan después de haber dado a luz a los quinientos generales, pero la pobreza y la mala cosecha le dificultaba alimentar a su gran familia. Un día ella les envió a sus hijos obtener la comida. Después de que sus quinientos hijos se habían marchado en busca de la comida, la abuela empezó a hacer gachas en un caldero gigantesco que estaba colgado en el lago de cráter ubicado en la parte superior del monte de Hallasan llamado Baengnokdam, encendieron y caminaban a lo largo del borde del caldero para agitar gachas. Sin embargo, mientras estaban agitando las gachas, la abuela Seolmundaehalmang dio un paso en falso y se sumergió en el caldero, ahogándose.

Sus quinientos hijos volvieron a casa sin darse cuenta de qué había pasado, empezaron a comer disfrutando de las gachas que estaban más deliciosas que las gachas que ellos habían comido en otras ocasiones. El hijo menor de los quinientos hermanos, cuando le tocó en turno comerlas, él recogió una cucharada de gachas. Al estar a punto de comerla, él encontró unos huesos extraños en el caldero, por tanto los vio de cerca y se dio cuenta que ellos eran de su madre. El hijo más pequeño de Seolmundaehalmang lamentó rechazando estar con sus hermanos desgraciados que habían comido a su propia madre, y huyó a la isla remota de Chagwiseom de la aldea Gosan de Hangyeong-myeon donde él lloraba y lloraba hasta que el hijo menor se convirtió en una roca. El resto de sus hermanos lloraba sin fin después de haberse enterado de esto, y al fin, ellos también se transformaron en rocas. Por tanto, hoy en día, en el valle de Yeongsil se pueden encontrar los cuatrocientos noventa y nueve generales mientras uno está en la isla de Chagwiseom.

En todas las partes de la isla de Jeju-do, el relato de Seolmundaehalmang ha sido transmitido, en diferentes versiones que reflejan las características locales a fin de explicar los orígenes de las formaciones geográficas de la isla. Con respecto al método de transmisión, el mito no ha llegado a ser documentado o efectuado como parte de rituales chamánicos o ritos de adoración, sino ha sido transmitido estrictamente mediante la tradición oral.

Abuela Seolmundae

Abuela Seolmundae
Ubicación de la enciclopedia

Literatura Popular de Corea > Cuento > Sinhwa

Autor MoonMoobyung(文武秉)

Este mito oral de la isla de Jeju-do cuenta la historia sobre una diosa de gran tamaño y fuerza, llamada Seolmundaehalmang que creó la isla moviendo barro del fondo del mar con pala. Algunos antiguos registros tratan de esta diosa como Samandugo o Seonmago. En el ámbito popular, la diosa tiene varios nombres incluyendo Seolmanduhalmang, Seolmyeong, Jihalmang y Semyeongjuhalmang. Al comienzo del Universo, en Tamna, vivía Seolmundaehalmang que era el ser más grande y fuerte en todo el mundo. La abuela Seolmundaehalmang apagó el fuego salpicando el agua del mar y barro del fondo del mar con una pala, y construyó las montañas acarreando lodos en su falda. La cantidad del montón que se llevaba en su falda una vez se transformó en el monte de Hallasan, y los lodos que caían a través de los agujeros de la falda se convirtieron en los conos volcánicos de la isla llamados oreum. La orina de ella arrancó un trozo de terreno del puerto de Seongsan para que fuera la isla de Soseom. El cuerpo de Seolmundaehalmang era fértil llevando todas las cosas dentro: la gente de Tamna araba los campos con su suave carne; su cabello se transformaba en plantas y árboles; la fuerza del flujo urinario de ella generaba todos los tipos de algas, peces, pulpos, abulones y cárcolas de mar enriqueciendo el mar y permitiendo a las mujeres isleñas trabajar como buzones profesionales. Debido a que la abuela tenía solamente una falda desgastada, ella la lavaba constantemente cuyas cadenas estaban apoyadas en el monte de Hallasan; una pierna en la isla de Gwantalseom; y la otra en la isla de Jigwiseom de Seogwipo utilizando el paso de Seongsan como una canasta de lavandería; y Soseom como tabla de lavar. A veces ella se acostaba descansando la cabeza sobre el monte de Hallasan y chapoteando en el mar para crear espumas blancas alrededor de la isla, lo que se convirtieron en olas, y cada vez que ella movía sus pies, el mar se sacudía como si hubiera estado en medio de una gran tempestad. A pesar de todas las riquezas que ella trajo, la abuela Seolmundaehalmang no estaba contenta debido a su enorme tamaño, lo que se le hacía imposible vestirse adecuadamente cuya falda desgastada y desgarrada no podía cubrir su vagina que era tan grande como la cueva de ballena llamada Goraegul. Por mucho tiempo, la abuela quiso construir un puente que conectaría el continente con la isla para los isleños, y un día, ella dijo a los habitantes de la isla: “Si me hacen ustedes una ropa interior, construiré un puente para ustedes”. Unos mil barriles de seda se necesitaban para elaborar la ropa interior para ella, pero la gente de Tamna podía tener solamente 99 barriles, los que no eran suficientes para producir una ropa interior completa para la abuela gigantesca. Esto era cuando la seda usada era todavía una rareza en el mundo humano, por lo tanto los isleños estaban decepcionados y frustrados por la falta de material, y la abuela se sentía tan enfadada y alterada por la ropa interior incompleta con la que ella no podría ocultar su vagina. Seolmundaehalmang se rindió de la construcción del puente. Desde entonces, la isla de Jeju-do quedó como una isla abandonada por cursos de agua. Por otro lado, la abuela siempre estaba orgullosa por su estatura enorme: cuando ella estaba dentro del estuario del dragón llamado Yongyeon, conocido por su profundidad, el agua llegaba solamente a la parte superior de sus pies, y el agua de pozo en Hongnimul alcanzaba solo sus rodillas. Sin embargo, ella se ahogó antes de poder salir del agua. Una variante de esta historia combina la muerte de Seolmundaehalmang con el relato de los quinientos generales llamados Obaekjanggun: la abuela vivía en el monte de Hallasan después de haber dado a luz a los quinientos generales, pero la pobreza y la mala cosecha le dificultaba alimentar a su gran familia. Un día ella les envió a sus hijos obtener la comida. Después de que sus quinientos hijos se habían marchado en busca de la comida, la abuela empezó a hacer gachas en un caldero gigantesco que estaba colgado en el lago de cráter ubicado en la parte superior del monte de Hallasan llamado Baengnokdam, encendieron y caminaban a lo largo del borde del caldero para agitar gachas. Sin embargo, mientras estaban agitando las gachas, la abuela Seolmundaehalmang dio un paso en falso y se sumergió en el caldero, ahogándose. Sus quinientos hijos volvieron a casa sin darse cuenta de qué había pasado, empezaron a comer disfrutando de las gachas que estaban más deliciosas que las gachas que ellos habían comido en otras ocasiones. El hijo menor de los quinientos hermanos, cuando le tocó en turno comerlas, él recogió una cucharada de gachas. Al estar a punto de comerla, él encontró unos huesos extraños en el caldero, por tanto los vio de cerca y se dio cuenta que ellos eran de su madre. El hijo más pequeño de Seolmundaehalmang lamentó rechazando estar con sus hermanos desgraciados que habían comido a su propia madre, y huyó a la isla remota de Chagwiseom de la aldea Gosan de Hangyeong-myeon donde él lloraba y lloraba hasta que el hijo menor se convirtió en una roca. El resto de sus hermanos lloraba sin fin después de haberse enterado de esto, y al fin, ellos también se transformaron en rocas. Por tanto, hoy en día, en el valle de Yeongsil se pueden encontrar los cuatrocientos noventa y nueve generales mientras uno está en la isla de Chagwiseom. En todas las partes de la isla de Jeju-do, el relato de Seolmundaehalmang ha sido transmitido, en diferentes versiones que reflejan las características locales a fin de explicar los orígenes de las formaciones geográficas de la isla. Con respecto al método de transmisión, el mito no ha llegado a ser documentado o efectuado como parte de rituales chamánicos o ritos de adoración, sino ha sido transmitido estrictamente mediante la tradición oral.