los días de los doce signos zodiacales(正初十二支日)

Palabra clave

정초십이지일 ( 正初十二支日 )

Ubicación de la enciclopedia

costumbres estacionales de Corea > Enero > Enero > Vacaciones estacionales

Autor CheonJinki(千鎭基)

Se refiere a los primeros doce días del Año Nuevo Lunar, los cuales reciben el nombre de los doce signos zodiacales, conocidos como sibiji. El primer día corresponde al día del ratón, el segundo al del buey y así sucesivamente: tigre, conejo, dragón, serpiente, caballo, cabra, mono, gallo, perro y cerdo. También se usa la expresión Jeongcho sibiji il, que quiere decir “los primeros doce días zodiacales del año” o Jimseungnal, cuyo significado literal es “días de animales”.

De acuerdo al orden de los doce animales del zodíaco, el primer día del año corresponde al signo del ratón y recibe el nombre de Sangjail (lit. día del ratón), el primer día del buey se denomina Sangchugil (día del alto buey), el primero del tigre se llama Sang-inil (lit. día del alto tigre), el primero del conejo es Sangmyoil (lit. día del alto conejo), el primero del dragón es Sangjinil (lit. día del alto dragón), el primero de la serpiente es Sangsail (lit. día de la alta serpiente), el primero del caballo es Sang-oil (lit. día del alto caballo), el primero de la cabra es Sangmiil (lit. día de la alta cabra), el primero del mono es Sangsinil (lit. día del alto mono), el primero del gallo es Sangyuil (lit. día del alto gallo), el primero del perro es Sangsuril (lit. día del alto perro) y por último, el primer día del cerdo es Sanghaeil (lit. día del alto cerdo). Para cada primer día zodiacal del Año Nuevo Lunar hay cometidos y tabúes especiales que se deben obedecer.

Los doce signos zodiacales están presentes dentro de la cultura coreana y son representados de diversas maneras. En la astrología y el sistema de calendario, se usan para interpretar las direcciones y el tiempo; en cambio, los mismos signos se consideran códigos secretos para predecir las dichas y desdichas en los códigos del pungsu (feng shui o geomancia), haemyeong (ciencia de interpretación del significado de los nombres para predecir la suerte), taekil o elección de fechas favorable, saju (adivinación basada en los cuatro elementos de la carta natal tales como el año, el mes, el día y la hora de nacimiento) y gunghap (predicción de la compatibilidad de una pareja en base a su carta natal). Estos doces signos zodiacales están representados en las estatuas de piedra que rodean las tumbas, en los frescos de los templos budistas y en las minhwa o pinturas folclóricas, donde aparecen estas deidades protectoras o imágenes que mantienen a raya las calamidades y aseguran la buena suerte. También aparecen en los objetos y utensilios de uso cotidiano, así como en los ornamentos y diseños de decoración. La esencia de la cultura de sibiji está en el concepto de que los doce signos zodiacales no solo influyen en el destino de las personas según su año zodiacal (denominado tti, en coreano), sino también ayuda a definir su personalidad y su relación de compatibilidad o incompatiblidad con otros signos del zodíaco.

Según el capítulo referente a las costumbres del primer día del año del Dongguk sesigi (Registro de las costumbres estacionales de Corea), los primeros días del cerdo (Sanghaeil) y del ratón (Sangjail), los del conejo (Myoil) y la serpiente (Sail), los días del mes de animales con piel (Mochung-il) y los del mono (Sinil) forman parte de las costumbres y tradiciones estacionales. Según este libro: “Entre las celebraciones del pasado, había una en la cual participaban centenares de eunucos del palacio real, quienes arrastraban por el suelo sus antorchas encendidas y voceaban “chamusquemos a los cerdos, chamusquemos a los ratones”. El rey, por su parte, hacía que quemaran granos de cereales y los colocaran en pequeños sacos de seda que representaban al cerdo y al ratón para repartirlos luego entre su séquito de ministros y servidores. Entre el pueblo llano existía la costumbre de encender antorchas para quemar ratones y tostar la boca de estos roedores el primer día del año lunar, correspondiente al signo del ratón. Asimismo, se practicaba la costumbre de lavarse la cara con polvo de soja el primer día del cerdo con el fin de blanquear la piel”.

Se denomina “hilo de conejo” al hilo de algodón que se obtiene en Myoil, correspondiente al día del conejo, y se dice que si uno lo porta consigo como amuleto puede evitar las desgracias. Este día no se permite que nadie ajeno a la familia entre a la casa ni que traigan objetos de madera. También es de mal augurio que las mujeres entren a un recinto antes que los hombres. En el día de la serpiente se aconseja no peinarse el cabello para que estos reptiles no entren al interior de la casa. Las tiendas de los mercados abren sus puertas dependiendo de los días, pero siempre y cuando correspondan a algún animal con pelaje. Esto simbolizaba el deseo de que las tiendas prosperaran tanto como pelos tenían los animales. De ahí que el día del tigre sea siempre considerado como el de mayor suerte.

Al respecto, en la región de Gyeongju, los días del ratón, del dragón, del caballo y del cerdo del primer mes del año lunar se consideraban como días de gran cautela en los que había que tener mucho cuidado en todo. Esto tenía su origen en un hecho relacionado al rey Soji, de la dinastía Silla (57676). En el décimo año de su reinado, habiendo transcurrido los quince días del comienzo del nuevo año, este monarca advirtió un comportamiento extraño en los cuervos, las ratas, dragones, caballos y cerdos, y tomándolo como un mal presagio actuó con precaución, gracias a lo cual pudo impedir una conspiración en su contra. Según los registros históricos, a partir de este hecho, el pueblo estableció como días de cautela los correspondientes a los signos del ratón, el dragón, el caballo y el cerdo.

El sibiji se divide entre los días correspondientes a los animales con pelaje, llamados también yumoil, y los días relativos a los animales sin pelo, que reciben el nombre de mumoil, y de acuerdo a éstos se ponderaba la buena o mala cosecha del año, se definían las artes de adivinación, la fecha adecuada para abrir una tienda y otras muchas cosas. Dentro de los doce días del zodíaco, en la clasificación de yumoil se incluían los días del ratón, buey, tigre, conejo, caballo, cabra, mono, gallo, perro y cerdo, que suman un total de diez días. En cambio, en el grupo de los mumoil había tan solo dos días: el del dragón y el de la serpiente. Se consideraban días de buena suerte los correspondientes a los animales con pelaje, o sea, los días yumoil, en tanto que los mumoil eran días de malos presagios.

Si el Seol o día de Año Nuevo Lunar caía en un día yumoil, se auguraba un año de abundante cosecha, pero, en caso contrario, si caía en un mumoil, se vaticinaba un periodo de mala cosecha. Asimismo, si entre los primeros días del año había más días yumoil, entonces se pronosticaba un año de bonanza, pero en el caso opuesto, es decir, si había más días mumoil, se profetizaba un periodo de mala cosecha. Al respecto, en la región de Gyeongnam existe la creencia de que si el año empieza con más días yumoil, habrá buena cosecha de algodón y proliferará la ganadería; no obstante, si hay más días mumoil, será un mal año tanto para la producción de algodón como para la cría de animales. En particular, se dice que si el año empieza con el día del conejo, que es un animal que tiene abundante pelaje, habrá una exhuberante producción de algodón.

Los comercios que estuvieron cerrados durante la celebración del Año Nuevo Lunar vuelven a abrir sus puertas coincidiendo siempre con un día de animal con pelaje. Esta costumbre tiene su explicación en que la abundancia de pelo de estos animales simboliza la prosperidad en los negocios y, por ello, hay especial preferencia por el día del tigre. Aún en la actualidad, entre las tiendas que reanudan sus actividades después del feriado de Año Nuevo Lunar o también al inaugurar un nuevo negocio, se mantiene la costumbre mencionada en el libro Dongguk sesigi (Registro de las costumbres estacionales de Corea) y que consiste en escoger los días del buey, el conejo y sobre todo del tigre, por ser considerados como días de buena suerte.

Las costumbres de cada día del sibiji tienen que ver con las características del animal correspondiente. Los antiguos coreanos concedían símbolos propios a cada animal del zodíaco, según su imagen externa y modos de conducta. Dependiendo de las características que tuviera el animal, se establecían las cosas que se debían hacer y aquellas que estaban prohibidas. De ahí que las costumbres de los días de sibiji se dividan entre las acciones que se deben ejecutar de manera activa para “tener una buena cosecha” o para “impedir las calamidades” y las que deben realizarse de forma pasiva, es decir, “evitar hacer algo” o “abstenerse de algo”.

Como buena sociedad agrícola, en la que el cultivo de la tierra era fundamental para la supervivencia, había muchas fechas relacionadas a la agricultura. En los días del ratón, el buey, el dragón, el caballo y el cerdo, se solían organizar muchos ritos para rogar por una buena cosecha y fijar prohibiciones. El libro Dongguk sesigi (Registro de las costumbres estacionales de Corea) se menciona que en los días del ratón y el cerdo, el rey solía repartir entre sus ministros más cercanos bolsitas de seda que contenían granos quemados a fin de desearles una cosecha abundante.

Asimismo, se solía dedicarles especial cuidado a los bueyes y caballos en sus respectivos días, reconociéndoles como grandes colaboradores de las faenas agrícolas, días que aprovechaban también para rezar por un año de bonanza. En la región de Jeonnam hay una leyenda que cuenta que Gwaeng-i halmi, (cuyo nombre significa literalmente “abuela gato”) desciende al mundo humano al amanecer del primer día del año y regresa al cielo en el primer día del buey. Se dice que mientras permanece en la tierra consume 1 mal (aproximadamente 18 litros) de granos, ingiriendo 1 doe (1, 8 litros) diariamente. Si la anciana acaba todas sus provisiones antes de su ascenso celestial, ese año la cosecha será mala, pero si no logra comer todo, entonces la cosecha será abundante.

En la región de Gyeongnam hay una creencia semejante. Para que haya abundante cosecha de cebada debe incluirse el día del buey entre los primeros tres días del primer año lunar. Dicho de otro modo, el día del buey es sumamente importante para los agricultores y dependiendo de si el día correspondiente a este animal cae tempranamente en los primeros días del año, habrá buena o mala cosecha.

Por otra parte, en el primer día del dragón, considerado por los antiguos coreanos como la deidad del agua, se organizaban numerosos ritos en honor a este animal mitológico con el anhelo de lograr abundante cosecha. En el chaekryeok, almanaque tradicional coreano de los campesinos, aparecen tres, cinco, siete u once días de dragones que controlan las lluvias del año. Por tanto, de acuerdo al número de dragones que tuviera un año, se podía predecir la cantidad de precipitaciones que habría. Dependiendo de cuándo cayera el primer día del dragón en el año recién estrenado, se definía el número de dragones del año y, según cuántas deidades gestionadoras del agua hubiera, se definía la cantidad de lluvias de todo el año. Se consideraba ideal que hubiera tres o cuatro dragones para que las precipitaciones fueran adecuadas y dieran una buena cosecha; pero en caso de que hubiera menos o más, se generaban sequías y se malograban los cultivos. Así decía la creencia al respecto: si el número de dragones es demasiado poco, estos se distraen o actúan por su cuenta; en cambio, si son demasiados, no se ponen de acuerdo y se relegan la tarea de controlar las lluvias provocando con ello las sequías.

Entre los doce signos zodiacales, para aquellos que traían buenos augurios más que tabúes, había una larga lista de actividades y cosas que hacer en su honor; sin embargo, en el caso de los animales negativos o que traían malos presagios, había más prohibiciones que actividades a realizar.

En los días del buey y el caballo había mucho ajetreo en las comunidades agrícolas a causa de las numerosas celebraciones y actos organizados en honor a estos animales de provecho. Sin embargo, en el día del tigre, por ejemplo, existía la costumbre de andar con cautela para no ser víctima de esta fiera. Algo similar ocurría en los días del ratón y la serpiente, considerados como animales perjudiciales: en el día del ratón se realizaban ritos para impedir daños causados por estos roedores que se comían los granos; mientras que en el día de la serpiente, se organizaban actos a fin de evitar la entrada al hogar de estos reptiles.

Los tabúes y ritos pertinentes a cada animal del zodíaco tenían estrecha relación con sus características físicas y formas de actuar. Tal es así que en los días del conejo, la cabra y el mono, considerados como animales de carácter atolondrado e imprudente, la gente actuaba y hablaba con más cuidado para evitar cometer faltas. En la isla Jeju, las buceadoras suelen arreglar sus utensilios de trabajo el día del perro, animal que se caracteriza por su capacidad de coger la presa, lo cual se relaciona en cierta forma con el trabajo de estas mujeres. Asimismo, el día del cerdo, contrariamente a las cualidades de este animal, cuya piel es oscura y áspera, la gente se dedicaba a cuidarse el cutis para embellecerlo y volverlo más blanco.

El hecho de tomar precauciones y fijar prohibiciones en los primeros doce días del año lunar tenía como objetivo empezar con cuidado y de buena manera el año nuevo. Por otra parte, era un periodo dedicado a adivinar la buena suerte en las faenas del campo y rogar por una abundante cosecha, pero también de tomar precauciones y hacer planes para comenzar el año.

los días de los doce signos zodiacales

los días de los doce signos zodiacales
Ubicación de la enciclopedia

costumbres estacionales de Corea > Enero > Enero > Vacaciones estacionales

Autor CheonJinki(千鎭基)

Se refiere a los primeros doce días del Año Nuevo Lunar, los cuales reciben el nombre de los doce signos zodiacales, conocidos como sibiji. El primer día corresponde al día del ratón, el segundo al del buey y así sucesivamente: tigre, conejo, dragón, serpiente, caballo, cabra, mono, gallo, perro y cerdo. También se usa la expresión Jeongcho sibiji il, que quiere decir “los primeros doce días zodiacales del año” o Jimseungnal, cuyo significado literal es “días de animales”. De acuerdo al orden de los doce animales del zodíaco, el primer día del año corresponde al signo del ratón y recibe el nombre de Sangjail (lit. día del ratón), el primer día del buey se denomina Sangchugil (día del alto buey), el primero del tigre se llama Sang-inil (lit. día del alto tigre), el primero del conejo es Sangmyoil (lit. día del alto conejo), el primero del dragón es Sangjinil (lit. día del alto dragón), el primero de la serpiente es Sangsail (lit. día de la alta serpiente), el primero del caballo es Sang-oil (lit. día del alto caballo), el primero de la cabra es Sangmiil (lit. día de la alta cabra), el primero del mono es Sangsinil (lit. día del alto mono), el primero del gallo es Sangyuil (lit. día del alto gallo), el primero del perro es Sangsuril (lit. día del alto perro) y por último, el primer día del cerdo es Sanghaeil (lit. día del alto cerdo). Para cada primer día zodiacal del Año Nuevo Lunar hay cometidos y tabúes especiales que se deben obedecer. Los doce signos zodiacales están presentes dentro de la cultura coreana y son representados de diversas maneras. En la astrología y el sistema de calendario, se usan para interpretar las direcciones y el tiempo; en cambio, los mismos signos se consideran códigos secretos para predecir las dichas y desdichas en los códigos del pungsu (feng shui o geomancia), haemyeong (ciencia de interpretación del significado de los nombres para predecir la suerte), taekil o elección de fechas favorable, saju (adivinación basada en los cuatro elementos de la carta natal tales como el año, el mes, el día y la hora de nacimiento) y gunghap (predicción de la compatibilidad de una pareja en base a su carta natal). Estos doces signos zodiacales están representados en las estatuas de piedra que rodean las tumbas, en los frescos de los templos budistas y en las minhwa o pinturas folclóricas, donde aparecen estas deidades protectoras o imágenes que mantienen a raya las calamidades y aseguran la buena suerte. También aparecen en los objetos y utensilios de uso cotidiano, así como en los ornamentos y diseños de decoración. La esencia de la cultura de sibiji está en el concepto de que los doce signos zodiacales no solo influyen en el destino de las personas según su año zodiacal (denominado tti, en coreano), sino también ayuda a definir su personalidad y su relación de compatibilidad o incompatiblidad con otros signos del zodíaco. Según el capítulo referente a las costumbres del primer día del año del Dongguk sesigi (Registro de las costumbres estacionales de Corea), los primeros días del cerdo (Sanghaeil) y del ratón (Sangjail), los del conejo (Myoil) y la serpiente (Sail), los días del mes de animales con piel (Mochung-il) y los del mono (Sinil) forman parte de las costumbres y tradiciones estacionales. Según este libro: “Entre las celebraciones del pasado, había una en la cual participaban centenares de eunucos del palacio real, quienes arrastraban por el suelo sus antorchas encendidas y voceaban “chamusquemos a los cerdos, chamusquemos a los ratones”. El rey, por su parte, hacía que quemaran granos de cereales y los colocaran en pequeños sacos de seda que representaban al cerdo y al ratón para repartirlos luego entre su séquito de ministros y servidores. Entre el pueblo llano existía la costumbre de encender antorchas para quemar ratones y tostar la boca de estos roedores el primer día del año lunar, correspondiente al signo del ratón. Asimismo, se practicaba la costumbre de lavarse la cara con polvo de soja el primer día del cerdo con el fin de blanquear la piel”. Se denomina “hilo de conejo” al hilo de algodón que se obtiene en Myoil, correspondiente al día del conejo, y se dice que si uno lo porta consigo como amuleto puede evitar las desgracias. Este día no se permite que nadie ajeno a la familia entre a la casa ni que traigan objetos de madera. También es de mal augurio que las mujeres entren a un recinto antes que los hombres. En el día de la serpiente se aconseja no peinarse el cabello para que estos reptiles no entren al interior de la casa. Las tiendas de los mercados abren sus puertas dependiendo de los días, pero siempre y cuando correspondan a algún animal con pelaje. Esto simbolizaba el deseo de que las tiendas prosperaran tanto como pelos tenían los animales. De ahí que el día del tigre sea siempre considerado como el de mayor suerte. Al respecto, en la región de Gyeongju, los días del ratón, del dragón, del caballo y del cerdo del primer mes del año lunar se consideraban como días de gran cautela en los que había que tener mucho cuidado en todo. Esto tenía su origen en un hecho relacionado al rey Soji, de la dinastía Silla (57676). En el décimo año de su reinado, habiendo transcurrido los quince días del comienzo del nuevo año, este monarca advirtió un comportamiento extraño en los cuervos, las ratas, dragones, caballos y cerdos, y tomándolo como un mal presagio actuó con precaución, gracias a lo cual pudo impedir una conspiración en su contra. Según los registros históricos, a partir de este hecho, el pueblo estableció como días de cautela los correspondientes a los signos del ratón, el dragón, el caballo y el cerdo. El sibiji se divide entre los días correspondientes a los animales con pelaje, llamados también yumoil, y los días relativos a los animales sin pelo, que reciben el nombre de mumoil, y de acuerdo a éstos se ponderaba la buena o mala cosecha del año, se definían las artes de adivinación, la fecha adecuada para abrir una tienda y otras muchas cosas. Dentro de los doce días del zodíaco, en la clasificación de yumoil se incluían los días del ratón, buey, tigre, conejo, caballo, cabra, mono, gallo, perro y cerdo, que suman un total de diez días. En cambio, en el grupo de los mumoil había tan solo dos días: el del dragón y el de la serpiente. Se consideraban días de buena suerte los correspondientes a los animales con pelaje, o sea, los días yumoil, en tanto que los mumoil eran días de malos presagios. Si el Seol o día de Año Nuevo Lunar caía en un día yumoil, se auguraba un año de abundante cosecha, pero, en caso contrario, si caía en un mumoil, se vaticinaba un periodo de mala cosecha. Asimismo, si entre los primeros días del año había más días yumoil, entonces se pronosticaba un año de bonanza, pero en el caso opuesto, es decir, si había más días mumoil, se profetizaba un periodo de mala cosecha. Al respecto, en la región de Gyeongnam existe la creencia de que si el año empieza con más días yumoil, habrá buena cosecha de algodón y proliferará la ganadería; no obstante, si hay más días mumoil, será un mal año tanto para la producción de algodón como para la cría de animales. En particular, se dice que si el año empieza con el día del conejo, que es un animal que tiene abundante pelaje, habrá una exhuberante producción de algodón. Los comercios que estuvieron cerrados durante la celebración del Año Nuevo Lunar vuelven a abrir sus puertas coincidiendo siempre con un día de animal con pelaje. Esta costumbre tiene su explicación en que la abundancia de pelo de estos animales simboliza la prosperidad en los negocios y, por ello, hay especial preferencia por el día del tigre. Aún en la actualidad, entre las tiendas que reanudan sus actividades después del feriado de Año Nuevo Lunar o también al inaugurar un nuevo negocio, se mantiene la costumbre mencionada en el libro Dongguk sesigi (Registro de las costumbres estacionales de Corea) y que consiste en escoger los días del buey, el conejo y sobre todo del tigre, por ser considerados como días de buena suerte. Las costumbres de cada día del sibiji tienen que ver con las características del animal correspondiente. Los antiguos coreanos concedían símbolos propios a cada animal del zodíaco, según su imagen externa y modos de conducta. Dependiendo de las características que tuviera el animal, se establecían las cosas que se debían hacer y aquellas que estaban prohibidas. De ahí que las costumbres de los días de sibiji se dividan entre las acciones que se deben ejecutar de manera activa para “tener una buena cosecha” o para “impedir las calamidades” y las que deben realizarse de forma pasiva, es decir, “evitar hacer algo” o “abstenerse de algo”. Como buena sociedad agrícola, en la que el cultivo de la tierra era fundamental para la supervivencia, había muchas fechas relacionadas a la agricultura. En los días del ratón, el buey, el dragón, el caballo y el cerdo, se solían organizar muchos ritos para rogar por una buena cosecha y fijar prohibiciones. El libro Dongguk sesigi (Registro de las costumbres estacionales de Corea) se menciona que en los días del ratón y el cerdo, el rey solía repartir entre sus ministros más cercanos bolsitas de seda que contenían granos quemados a fin de desearles una cosecha abundante. Asimismo, se solía dedicarles especial cuidado a los bueyes y caballos en sus respectivos días, reconociéndoles como grandes colaboradores de las faenas agrícolas, días que aprovechaban también para rezar por un año de bonanza. En la región de Jeonnam hay una leyenda que cuenta que Gwaeng-i halmi, (cuyo nombre significa literalmente “abuela gato”) desciende al mundo humano al amanecer del primer día del año y regresa al cielo en el primer día del buey. Se dice que mientras permanece en la tierra consume 1 mal (aproximadamente 18 litros) de granos, ingiriendo 1 doe (1, 8 litros) diariamente. Si la anciana acaba todas sus provisiones antes de su ascenso celestial, ese año la cosecha será mala, pero si no logra comer todo, entonces la cosecha será abundante. En la región de Gyeongnam hay una creencia semejante. Para que haya abundante cosecha de cebada debe incluirse el día del buey entre los primeros tres días del primer año lunar. Dicho de otro modo, el día del buey es sumamente importante para los agricultores y dependiendo de si el día correspondiente a este animal cae tempranamente en los primeros días del año, habrá buena o mala cosecha. Por otra parte, en el primer día del dragón, considerado por los antiguos coreanos como la deidad del agua, se organizaban numerosos ritos en honor a este animal mitológico con el anhelo de lograr abundante cosecha. En el chaekryeok, almanaque tradicional coreano de los campesinos, aparecen tres, cinco, siete u once días de dragones que controlan las lluvias del año. Por tanto, de acuerdo al número de dragones que tuviera un año, se podía predecir la cantidad de precipitaciones que habría. Dependiendo de cuándo cayera el primer día del dragón en el año recién estrenado, se definía el número de dragones del año y, según cuántas deidades gestionadoras del agua hubiera, se definía la cantidad de lluvias de todo el año. Se consideraba ideal que hubiera tres o cuatro dragones para que las precipitaciones fueran adecuadas y dieran una buena cosecha; pero en caso de que hubiera menos o más, se generaban sequías y se malograban los cultivos. Así decía la creencia al respecto: si el número de dragones es demasiado poco, estos se distraen o actúan por su cuenta; en cambio, si son demasiados, no se ponen de acuerdo y se relegan la tarea de controlar las lluvias provocando con ello las sequías. Entre los doce signos zodiacales, para aquellos que traían buenos augurios más que tabúes, había una larga lista de actividades y cosas que hacer en su honor; sin embargo, en el caso de los animales negativos o que traían malos presagios, había más prohibiciones que actividades a realizar. En los días del buey y el caballo había mucho ajetreo en las comunidades agrícolas a causa de las numerosas celebraciones y actos organizados en honor a estos animales de provecho. Sin embargo, en el día del tigre, por ejemplo, existía la costumbre de andar con cautela para no ser víctima de esta fiera. Algo similar ocurría en los días del ratón y la serpiente, considerados como animales perjudiciales: en el día del ratón se realizaban ritos para impedir daños causados por estos roedores que se comían los granos; mientras que en el día de la serpiente, se organizaban actos a fin de evitar la entrada al hogar de estos reptiles. Los tabúes y ritos pertinentes a cada animal del zodíaco tenían estrecha relación con sus características físicas y formas de actuar. Tal es así que en los días del conejo, la cabra y el mono, considerados como animales de carácter atolondrado e imprudente, la gente actuaba y hablaba con más cuidado para evitar cometer faltas. En la isla Jeju, las buceadoras suelen arreglar sus utensilios de trabajo el día del perro, animal que se caracteriza por su capacidad de coger la presa, lo cual se relaciona en cierta forma con el trabajo de estas mujeres. Asimismo, el día del cerdo, contrariamente a las cualidades de este animal, cuya piel es oscura y áspera, la gente se dedicaba a cuidarse el cutis para embellecerlo y volverlo más blanco. El hecho de tomar precauciones y fijar prohibiciones en los primeros doce días del año lunar tenía como objetivo empezar con cuidado y de buena manera el año nuevo. Por otra parte, era un periodo dedicado a adivinar la buena suerte en las faenas del campo y rogar por una abundante cosecha, pero también de tomar precauciones y hacer planes para comenzar el año.