solsticio de invierno(冬至)

Palabra clave

동지 ( 冬至 , Dongji )

Ubicación de la enciclopedia

costumbres estacionales de Corea > INVIERNO > Noviembre > Términos estacionales

Autor LeeJongchul(李鐘哲)

Es la número 22 de las 24 divisiones estacionales del ciclo solar. Es cuando se presenta la noche más larga y el día más corto del año. En Dongji (lit. cima del invierno) el sol cruza el ecuador en dirección al trópico de Capricornio a una latitud de 23, 5º, que corresponde a los 270º de su longitud eclíptica, por lo que en el calendario gregoriano es el 22 o 23 de diciembre. Si el solsticio de invierno cae dentro de los primeros diez días del undécimo mes lunar se le llamaba Aedongji (lit. Dongji temprano); si cae dentro de la segunda decena, Jungdongji (lit. Dongji mediano) y si cae en los últimos diez días, Nodongji (lit. Dongji tardío). Como se puede apreciar, los antiguos coreanos relacionaron los calendarios solar y lunar en la creación de sus costumbres estacionales.

El pueblo llamaba comúnmente al Dongji como Ase (año nuevo menor) y Jageunseol (pequeño año nuevo). Le otorgaban un gran significado por ser el día en que renacía el sol, por eso lo llamaban “pequeño año nuevo”. Resabios de esta manera de pensar son los dichos “Pasado Dongji, se cumple un año más” y “Hay que comer gachas de frijoles rojos en Dongji para cumplir años de verdad”, que se conservan hasta hoy. También se le llamaba “día en que se casan los tigres”, pues siendo la noche más larga y el tiempo muy frío, decían que en Dongji se apareaban estos felinos. En el palacio real consideraban que el primer día del año lunar y el solsticio de invierno eran las festividades estacionales más importantes, por lo que en Dongji se realizaba un gran banquete llamado hoeryeyeon, al que asistían el rey, el príncipe heredero y toda la corte. Por otra parte, todos los años se enviaba en esta época una delegación con regalos tributarios a China o dongjisa. Asimismo los funcionarios locales enviaban al rey una carta de felicitación por la festividad.

Debido a que Corea era una sociedad predominantemente campesina, el calendario que indicaba las 24 divisiones estacionales eran indispensables para realizar las actividades agrícolas a su debido tiempo. Como en Dongji ya se estaba cerca de fin de año, la gente se regalaba calendarios, costumbre que perdura hasta hoy.

Otro presente que se intercambiaban frecuentemente en esta época eran calcetines acolchados o boseon, práctica que recibía el nombre de dongji heonmal. En el palacio real era costumbre ofrendar arenques en los altares del santuario de los antepasados reales o Jongmyo, lo cual también realizaban en sus casas los funcionarios de alto rango a sus antepasados. Asimismo, existía la costumbre de pegar al revés el ideograma chino que significa “serpiente”, pues entonces se convertía en un talismán o dongji bujeok que alejaba a los malos espíritus. Por otra parte, cuando las temperaturas bajaban por debajo de 0º en Dongji, la superficie de los estanques se congelaba y tomaba la apariencia de un campo recién arado porque el hielo se quebraba, fenómeno que recibía el nombre de yonggari (lit. arado de dragón). Si en Dongji hacía un tiempo templado, decían que habría epidemias y moriría mucha gente al año siguiente; por el contrario, si nevaba mucho y hacía frío, decían que era un augurio de buenas cosechas, así como de disminución de insectos dañinos y proliferación de tigres.

En Dongji se comen gachas de frijoles rojos. Las gachas se hacen moliendo frijoles rojos e hirviéndolos a fuego lento con bolitas de arroz glutinoso que tienen el tamaño de huevos de aves, por lo que reciben el nombre de saealsim (lit. bolas de huevo de aves). Una vez listas las gachas, se ofrendan en el santuario familiar o sadang, como parte del rito gosa de Dongji. También se deja un poco de gachas en todas las habitaciones, sobre las tinajas de condimentos fermentados, el granero y otros lugares de la casa para luego comerlos en familia una vez frías. La porción que se deja en el sadang es una ofrenda a los antepasados y las que se deja en distintos lugares de la casa son para expulsar a los malos espíritus. Esto se debe a que el rojo de los frijoles, que era considerado un color yang, es decir, positivo y brillante, era efectivo para alejar a los espíritus que son yin, es decir, negativos y oscuros. Sin embargo, cuando el Dongji caía antes del 10 del undécimo mes lunar lo llamaban Aedongji (lit. Dongji niño), el cual era considerado malo para los pequeños, por lo que no se hacían gachas de frijoles rojos. Tampoco se hacían si en la casa se había muerto alguien repentinamente por una enfermedad desconocida.

En la provincia de Gyeonggi, después de realizar la ofrenda de gachas en el santuario familiar, se mojaba una rama de pino en las gachas y se salpicaba con ella el portal, los muros y el patio de la casa. También se salpicaba con gachas el árbol viejo que había en la entrada de los pueblos con el fin de evitar que los malos espíritus entraran al poblado. En la provincia de Gangwon, en lugar de saealsim, se ponían en las gachas bolas de arroz glutinoso y sorgo que se llaman ongsim para luego comer tantas como edad tenía uno. Si las gachas se echaban a perder por el tiempo templado, decían que habría una cosecha abundante al año siguiente.

solsticio de invierno

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Autor LeeJongchul(李鐘哲)

Es la número 22 de las 24 divisiones estacionales del ciclo solar. Es cuando se presenta la noche más larga y el día más corto del año. En Dongji (lit. cima del invierno) el sol cruza el ecuador en dirección al trópico de Capricornio a una latitud de 23, 5º, que corresponde a los 270º de su longitud eclíptica, por lo que en el calendario gregoriano es el 22 o 23 de diciembre. Si el solsticio de invierno cae dentro de los primeros diez días del undécimo mes lunar se le llamaba Aedongji (lit. Dongji temprano); si cae dentro de la segunda decena, Jungdongji (lit. Dongji mediano) y si cae en los últimos diez días, Nodongji (lit. Dongji tardío). Como se puede apreciar, los antiguos coreanos relacionaron los calendarios solar y lunar en la creación de sus costumbres estacionales. El pueblo llamaba comúnmente al Dongji como Ase (año nuevo menor) y Jageunseol (pequeño año nuevo). Le otorgaban un gran significado por ser el día en que renacía el sol, por eso lo llamaban “pequeño año nuevo”. Resabios de esta manera de pensar son los dichos “Pasado Dongji, se cumple un año más” y “Hay que comer gachas de frijoles rojos en Dongji para cumplir años de verdad”, que se conservan hasta hoy. También se le llamaba “día en que se casan los tigres”, pues siendo la noche más larga y el tiempo muy frío, decían que en Dongji se apareaban estos felinos. En el palacio real consideraban que el primer día del año lunar y el solsticio de invierno eran las festividades estacionales más importantes, por lo que en Dongji se realizaba un gran banquete llamado hoeryeyeon, al que asistían el rey, el príncipe heredero y toda la corte. Por otra parte, todos los años se enviaba en esta época una delegación con regalos tributarios a China o dongjisa. Asimismo los funcionarios locales enviaban al rey una carta de felicitación por la festividad. Debido a que Corea era una sociedad predominantemente campesina, el calendario que indicaba las 24 divisiones estacionales eran indispensables para realizar las actividades agrícolas a su debido tiempo. Como en Dongji ya se estaba cerca de fin de año, la gente se regalaba calendarios, costumbre que perdura hasta hoy. Otro presente que se intercambiaban frecuentemente en esta época eran calcetines acolchados o boseon, práctica que recibía el nombre de dongji heonmal. En el palacio real era costumbre ofrendar arenques en los altares del santuario de los antepasados reales o Jongmyo, lo cual también realizaban en sus casas los funcionarios de alto rango a sus antepasados. Asimismo, existía la costumbre de pegar al revés el ideograma chino que significa “serpiente”, pues entonces se convertía en un talismán o dongji bujeok que alejaba a los malos espíritus. Por otra parte, cuando las temperaturas bajaban por debajo de 0º en Dongji, la superficie de los estanques se congelaba y tomaba la apariencia de un campo recién arado porque el hielo se quebraba, fenómeno que recibía el nombre de yonggari (lit. arado de dragón). Si en Dongji hacía un tiempo templado, decían que habría epidemias y moriría mucha gente al año siguiente; por el contrario, si nevaba mucho y hacía frío, decían que era un augurio de buenas cosechas, así como de disminución de insectos dañinos y proliferación de tigres. En Dongji se comen gachas de frijoles rojos. Las gachas se hacen moliendo frijoles rojos e hirviéndolos a fuego lento con bolitas de arroz glutinoso que tienen el tamaño de huevos de aves, por lo que reciben el nombre de saealsim (lit. bolas de huevo de aves). Una vez listas las gachas, se ofrendan en el santuario familiar o sadang, como parte del rito gosa de Dongji. También se deja un poco de gachas en todas las habitaciones, sobre las tinajas de condimentos fermentados, el granero y otros lugares de la casa para luego comerlos en familia una vez frías. La porción que se deja en el sadang es una ofrenda a los antepasados y las que se deja en distintos lugares de la casa son para expulsar a los malos espíritus. Esto se debe a que el rojo de los frijoles, que era considerado un color yang, es decir, positivo y brillante, era efectivo para alejar a los espíritus que son yin, es decir, negativos y oscuros. Sin embargo, cuando el Dongji caía antes del 10 del undécimo mes lunar lo llamaban Aedongji (lit. Dongji niño), el cual era considerado malo para los pequeños, por lo que no se hacían gachas de frijoles rojos. Tampoco se hacían si en la casa se había muerto alguien repentinamente por una enfermedad desconocida. En la provincia de Gyeonggi, después de realizar la ofrenda de gachas en el santuario familiar, se mojaba una rama de pino en las gachas y se salpicaba con ella el portal, los muros y el patio de la casa. También se salpicaba con gachas el árbol viejo que había en la entrada de los pueblos con el fin de evitar que los malos espíritus entraran al poblado. En la provincia de Gangwon, en lugar de saealsim, se ponían en las gachas bolas de arroz glutinoso y sorgo que se llaman ongsim para luego comer tantas como edad tenía uno. Si las gachas se echaban a perder por el tiempo templado, decían que habría una cosecha abundante al año siguiente.