Ritual para rezar por la longevidad de un niño, dándolo a una deidad(卖子礼)

Palabra clave

아이팔기 ( 卖子礼 , Aipalgi )

Ubicación de la enciclopedia

Creencias Populares de Corea > Creencia doméstica > Ritual

Autor CheonHyesook(千惠淑)

Aipalgi significa literalmente “vender niños”, que es un ritual para rezar por la longevidad de un niño que podría tener una vida corta o mala suerte, designando a una deidad o un objeto natural como el padre adoptivo de dicho niño.

El término “aipalgi” se basa en la idea de que designar a un padre adoptivo es un acto de vender el niño y su nombre alterna por los de “jasikpalgi”, “suyangbumo samgi” o “suyangeomeoni samgi” dependiendo de las regiones. La práctica se observa generalmente cuando nació un hijo largamente esperado en la familia; cuando nació un niño que podría tener una vida muy corta; cuando la fortuna de un niño se chocaba con la de sus padres; cuando un bebé era vulnerable y susceptible a enfermarse; o cuando un bebé nació con la mala fortuna. A pesar de que la “ venta” se llevaba a cabo para un bebé recién nacido, pero, en la mayoría de los casos, se hacía para niño de 3 y 7 años.

Un niño podía venderse a una amplia gama de personas, instituciones u objetos naturales entre los cuales se incluyen montañas, árboles, rocas y agua. El aipalgi se llevaba a cabo generalmente colgando el myeongdari que significa “puente de la vida del niño” en el santuario del chamán o registrando el nombre del niño en el templo budista, esto implicaba que el chamán o un monje budista habían sido designados como padres adoptivos del niño. De vez en cuando el niño fue “vendido” a un vecino que poseía una gran fortuna, o a las varias deidades, incluyendo Rey Dragón llamado Yongwang, el dios de la montaña nombrado Sansin, o Chilseong. Sobre todo, el dios de siete estrellas, Chailseong se consideraba una deidad importante en el aipalgi, teniendo cuenta de su papel que era vigilar la vida de los humanos. El aipalgi se oficiaba generalmente por un chamán o un monje. Una vez que se haya decidido un padre adoptivo, la familia del niño prepara las ofrendas simples y se dirige a donde se venderá el niño con el acompañamiento de un chamán o un adivino. En el lugar del ritual con la cuerda de tabúes extendida, la familia reza por la longevidad del niño. Las ofrendas sacrificiales incluyendo arroz cocido, pastel de arroz, frutas en tres colores, incienso y velas. Una madeja de hilos llamada siltarae y unas tiras de tela blanca llamadas myeongdari también se ofrecían como símbolos de longevidad.

Ritual para rezar por la longevidad de un niño, dándolo a una deidad

Ritual para rezar por la longevidad de un niño, dándolo a una deidad
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Autor CheonHyesook(千惠淑)

Aipalgi significa literalmente “vender niños”, que es un ritual para rezar por la longevidad de un niño que podría tener una vida corta o mala suerte, designando a una deidad o un objeto natural como el padre adoptivo de dicho niño. El término “aipalgi” se basa en la idea de que designar a un padre adoptivo es un acto de vender el niño y su nombre alterna por los de “jasikpalgi”, “suyangbumo samgi” o “suyangeomeoni samgi” dependiendo de las regiones. La práctica se observa generalmente cuando nació un hijo largamente esperado en la familia; cuando nació un niño que podría tener una vida muy corta; cuando la fortuna de un niño se chocaba con la de sus padres; cuando un bebé era vulnerable y susceptible a enfermarse; o cuando un bebé nació con la mala fortuna. A pesar de que la “ venta” se llevaba a cabo para un bebé recién nacido, pero, en la mayoría de los casos, se hacía para niño de 3 y 7 años. Un niño podía venderse a una amplia gama de personas, instituciones u objetos naturales entre los cuales se incluyen montañas, árboles, rocas y agua. El aipalgi se llevaba a cabo generalmente colgando el myeongdari que significa “puente de la vida del niño” en el santuario del chamán o registrando el nombre del niño en el templo budista, esto implicaba que el chamán o un monje budista habían sido designados como padres adoptivos del niño. De vez en cuando el niño fue “vendido” a un vecino que poseía una gran fortuna, o a las varias deidades, incluyendo Rey Dragón llamado Yongwang, el dios de la montaña nombrado Sansin, o Chilseong. Sobre todo, el dios de siete estrellas, Chailseong se consideraba una deidad importante en el aipalgi, teniendo cuenta de su papel que era vigilar la vida de los humanos. El aipalgi se oficiaba generalmente por un chamán o un monje. Una vez que se haya decidido un padre adoptivo, la familia del niño prepara las ofrendas simples y se dirige a donde se venderá el niño con el acompañamiento de un chamán o un adivino. En el lugar del ritual con la cuerda de tabúes extendida, la familia reza por la longevidad del niño. Las ofrendas sacrificiales incluyendo arroz cocido, pastel de arroz, frutas en tres colores, incienso y velas. Una madeja de hilos llamada siltarae y unas tiras de tela blanca llamadas myeongdari también se ofrecían como símbolos de longevidad.