Hwatu

Palabra clave

화투 ( Hwatu )

Ubicación de la enciclopedia

Artes Folclóricas de Corea > Juegos Folclóricos Coreanos

Autor ChoJunghyun(曺鼎鉉)

Un juego de naipes con imágenes florales que simbolizan los doce meses del año.

Hwatu (lit. guerra de flores) es un juego de naipes para entretenimiento o apuestas que se realiza con una baraja de 48 cartas, compuesta de 12 palos de 4 cartas cada uno. Se dice que el hanahuda (juego de baraja japonesa) se transmitió a Corea en la época tardía de la dinastía Joseon, antes de su localización. No se sabe quién fue el pionero de su difusión, pero se reporta que fueron los comerciantes de la isla de Tsushima de Japón quienes fueron los primeros en darle a conocer el juego a los coreanos durante sus visitas a Corea para negocios. Tras su ingreso a Corea, el hwatu se difundió muy rápido y ahora se ha convertido en una de las formas de apuesta más populares. Fue desde los años 50 cuando el estilo de juego del hwatu se adaptó a la manera local coreana, con la sustitución del papel grueso como material por plástico delgado, disminuyendo el grosor de las cartas. Durante este proceso, el color de las impresiones se redujo a cuatro, con el rojo siendo el más prevalente, y el tamaño de las cartas se fijó alrededor de 35 mm × 53 mm, con un grosor de 1 mm.

El hwatu tiene también muchas variaciones en su formato de juego, como lo son el minhwatu, en que se busca juntar las cartas correspondientes a cada mes, el yukbaek, en que se gana obteniendo un total de 600 puntos, el sambong, el jitgottaeng, el seotta, el gostop, etc. y el número de los participantes puede variar entre 2 y 10.

El objetivo de la mayoría de sus variaciones es ajustar las imágenes de las cartas correspondientes al mismo mes para comparar las puntuaciones sumadas. A veces, algunas manos de cartas especiales rinden puntos adicionales al jugador. Para ganar en este juego, es importante no solo maximizar los puntos obtenidos, sino también tener la capacidad de inferir lo que tienen los adversarios en sus manos, para poder decidir los mejores movimientos según los números. Por esta razón, para este juego se requiere de alta inteligencia y algunas estrategias psicológicas. Con tales capacidades cognitivas, es posible para algunos ganar el juego incluso sin contar con muchos puntos. Esta variabilidad es otro elemento que hace atractivo el juego. Por otra parte, el hwatu es un buen pasatiempo para las señoras y los ancianos, quienes gustan de emplear las cartas para hacer unsuttaegi, una forma de predecir la fortuna volteando las cartas.

En el pasado, por mucho tiempo, en Corea se jugaba otro juego de cartas de apuesta –el tujeon– pero más tarde este se olvidó y fue sustituido por el hwatu.

Por su origen japonés, el hwatu fue un juego rechazado por el pueblo coreano durante la ocupación japonesa y tal tendencia adversa continuó incluso años tras la liberalización; sin embargo, con el paso del tiempo volvió a difundirse poco a poco y ahora ha llegado a convertirse en el juego de cartas más popular. La razón principal tal vez sea la facilidad con la que cualquiera puede adquirir una baraja en la tienda. El problema de esta situación es que hoy día se ha corrompido, convirtiéndose en una forma de apuestas que está ocasionando problemas.

Desde los años 70, el gostop se volvió la variante más popular del hwatu, con su nombre volviéndose sinónimo de la baraja en sí, y desde los 80 se generalizó como un modo de entretenimiento para gente de todas las edades.

Hwatu

Hwatu
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Artes Folclóricas de Corea > Juegos Folclóricos Coreanos

Autor ChoJunghyun(曺鼎鉉)

Un juego de naipes con imágenes florales que simbolizan los doce meses del año. Hwatu (lit. guerra de flores) es un juego de naipes para entretenimiento o apuestas que se realiza con una baraja de 48 cartas, compuesta de 12 palos de 4 cartas cada uno. Se dice que el hanahuda (juego de baraja japonesa) se transmitió a Corea en la época tardía de la dinastía Joseon, antes de su localización. No se sabe quién fue el pionero de su difusión, pero se reporta que fueron los comerciantes de la isla de Tsushima de Japón quienes fueron los primeros en darle a conocer el juego a los coreanos durante sus visitas a Corea para negocios. Tras su ingreso a Corea, el hwatu se difundió muy rápido y ahora se ha convertido en una de las formas de apuesta más populares. Fue desde los años 50 cuando el estilo de juego del hwatu se adaptó a la manera local coreana, con la sustitución del papel grueso como material por plástico delgado, disminuyendo el grosor de las cartas. Durante este proceso, el color de las impresiones se redujo a cuatro, con el rojo siendo el más prevalente, y el tamaño de las cartas se fijó alrededor de 35 mm × 53 mm, con un grosor de 1 mm. El hwatu tiene también muchas variaciones en su formato de juego, como lo son el minhwatu, en que se busca juntar las cartas correspondientes a cada mes, el yukbaek, en que se gana obteniendo un total de 600 puntos, el sambong, el jitgottaeng, el seotta, el gostop, etc. y el número de los participantes puede variar entre 2 y 10. El objetivo de la mayoría de sus variaciones es ajustar las imágenes de las cartas correspondientes al mismo mes para comparar las puntuaciones sumadas. A veces, algunas manos de cartas especiales rinden puntos adicionales al jugador. Para ganar en este juego, es importante no solo maximizar los puntos obtenidos, sino también tener la capacidad de inferir lo que tienen los adversarios en sus manos, para poder decidir los mejores movimientos según los números. Por esta razón, para este juego se requiere de alta inteligencia y algunas estrategias psicológicas. Con tales capacidades cognitivas, es posible para algunos ganar el juego incluso sin contar con muchos puntos. Esta variabilidad es otro elemento que hace atractivo el juego. Por otra parte, el hwatu es un buen pasatiempo para las señoras y los ancianos, quienes gustan de emplear las cartas para hacer unsuttaegi, una forma de predecir la fortuna volteando las cartas. En el pasado, por mucho tiempo, en Corea se jugaba otro juego de cartas de apuesta –el tujeon– pero más tarde este se olvidó y fue sustituido por el hwatu. Por su origen japonés, el hwatu fue un juego rechazado por el pueblo coreano durante la ocupación japonesa y tal tendencia adversa continuó incluso años tras la liberalización; sin embargo, con el paso del tiempo volvió a difundirse poco a poco y ahora ha llegado a convertirse en el juego de cartas más popular. La razón principal tal vez sea la facilidad con la que cualquiera puede adquirir una baraja en la tienda. El problema de esta situación es que hoy día se ha corrompido, convirtiéndose en una forma de apuestas que está ocasionando problemas. Desde los años 70, el gostop se volvió la variante más popular del hwatu, con su nombre volviéndose sinónimo de la baraja en sí, y desde los 80 se generalizó como un modo de entretenimiento para gente de todas las edades.